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Sábado 30 Agosto, 2014

Lo que los costarricenses anhelamos es un cambio que quedó bien claro con la abrumadora votación que tuvo don Luis Guillermo Solís


La autonomía municipal

¿Qué solución tomará la Sala Constitucional con respecto al veto que hiciera el presidente Solís y que prácticamente donó la calle 13 a un grupo de comerciantes de las artesanías, donde no solo es la calle la que les está otorgando, sino también la acera que pertenece a los propietarios del lote, que es pública y necesaria para dar salida a la calle?
Me he dado a la tarea de investigar este asunto con los recursos que pueda tener un ciudadano común y corriente que no es abogado. Esta es la conclusión a la que llego. Las calles son bienes de dominio público, artículo 25 de la Ley General de Caminos Públicos, No 5060 de 22 de agosto de 1972. Las calles cuentan con un régimen de protección especial, común a todos los bienes de dominio público, por lo que no es posible venderlos o permutarlos, o gravarlos dadas las características de inalienabilidad, imprescriptibilidad e inembargabilidad que poseen.
Las calles son bienes que gozan de un régimen de protección especial, pues se trata de bienes que por ley cuentan con un destino especial de interés público y por ello no susceptibles de apropiación privada. Al respecto, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo indica que las calles son un bien de dominio público y por ende, no sujeto a apropiación privada.


Existen bienes públicos que no pertenecen individualmente a los particulares porque están destinados a un uso público, sometidos a un régimen especial fuera del comercio de los hombres. Las calles pertenecen a la municipalidad y son bienes del Estado en el sentido más amplio del concepto.
Las calles públicas son bienes inalienables, imprescindibles, inembargables, no se pueden hipotecar ni ser susceptibles de gravamen en los términos del Derecho Civil. Como las calles están fuera del comercio, estos bienes no pueden ser objeto de posesión o adquirir derecho de propiedad.
Tengo la impresión de que nuestro Presidente sin consulta previa, se ha metido a los terrenos de la autonomía municipal, algo que no puede estar bien en un país como el nuestro, respetuoso de la Constitución. Si de ahora en adelante, por una complacencia o una “promesa de campaña” se van a seguir violando las leyes, entonces lo mejor será hacer “maletas” antes que nos caiga aquí el “régimen” que nunca hemos querido tener o tolerar que todo el mundo se aprovecha de las “bondades presidenciales” y camine por todo lado como Pedro por su casa.
Ciertamente lo que los costarricenses anhelamos es un cambio que quedó bien claro con la abrumadora votación que tuvo don Luis Guillermo Solís. Lo que no queremos es seguir igual o peor, hundiéndonos cada vez más como país.
La única forma de lograr el cambio es con el trabajo de un equipo serio y responsable que respete la Constitución Política de Costa Rica. A los comerciantes de artesanías la Municipalidad de San José les construyó un lugar seguro y con condiciones sanitarias adónde ir. El turismo les llegará igual usando las mismas condiciones que tienen ahora.
Lo que yo y cientos de personas le pedimos, le suplicamos al Presidente, es que por favor y bien del país, cambie de verdad.

Eliseo Valverde Monge

Médico