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Sábado 10 Mayo, 2014

Costa Rica necesita de honorabilidad y claras acciones, de políticas para valorizar la importancia del agua en la vida, la salud y el desarrollo con equidad y justicia


Interesada desvalorización del agua

Con mucho interés y preocupación hemos leído el Editorial y Opinión de la edición del sábado 26 y domingo 27 de marzo 2014. Coincidimos en los términos del título Inaceptable rezago en materia de agua.
También en gran parte del subtítulo, salvo en lo que se refiere a que se ha querido impulsar en el país, porque para nuestro criterio, no es que se ha querido, es lo que se ha dado.
Somos fieles creyentes de que la ley de aguas, ha requerido sustanciales reformas, como lo han afirmado importantes juristas, pero no la sustitución total.
Ahora bien, analicemos algunos aspectos o factores que han incidido en las deficiencias en el manejo y sobre todo la interesada desvalorización del agua, con acciones y decisiones en muchos casos sin los verdaderos sustentos de orden legal, ni estudios técnicos de campo y no desde un escritorio.
Resulta muy importante hacer las siguientes preguntas:
¿Cuántas instituciones existen en Costa Rica relacionadas con el agua?
¿Cuántas leyes existen en Costa Rica relacionadas con el agua?
¿Cuántos decretos existen en Costa Rica relacionados con el agua?
En otras palabras, como decía en un artículo periodístico el Lic. Juan José Sobrado, existen leyes, lo que falta es la voluntad para aplicarlas adecuadamente.
De gran importancia es analizar cuántos sectores del desarrollo del país juegan un papel influyente en la operacionabilidad institucional de Costa Rica, sin respaldar un verdadero equilibrio entre el desarrollo empresarial y el desarrollo comunal.
Hemos observado en algunas regiones la comprensión de empresarios fortaleciendo sus propios intereses, con los intereses de las comunidades donde ejecutan sus proyectos, lo que ha permitido que los vecinos de esas localidades se sientan complacidos por el desarrollo de dichos proyectos. Pero también hemos observado empresarios que solo buscan obtener grandes utilidades, olvidándose del equilibrio social comunal.
Pero en todo este fenómeno, tenemos que enmarcar la incidencia nefasta política, partidista y personalista buscando beneficios propios, defendiendo la descoordinación institucional y el irrespeto a las leyes, como lo es el caso de instituciones emitiendo resoluciones en proyectos de desarrollos urbanísticos, notificaciones y otros, sin que Acueductos y Alcantarillados hubiese emitido criterio de aprobación como lo establece la ley de creación del AyA.
También hemos observado la indiferencia de AyA para hacer respetar la ley.
Estos factores, la falta de interés de la población, la falta de denuncias con más frecuencia de la propia prensa, han permitido la lentitud de valorizar la super importancia del agua y el mejoramiento de la ley de la Gestión del Recurso Hídrico.
Somos fieles creyentes de que los medios de comunicación pueden ser un pilar fundamental para que la próxima administración Ejecutiva y Legislativa ejecuten las acciones y decisiones que corrijan las posibles deficiencias existentes en beneficio de una mejor utilización del agua.
Costa Rica necesita de honorabilidad y claras acciones, de órdenes políticas para valorizar la importancia del agua en la vida, la salud y el desarrollo con equidad y justicia para el pueblo.

Carlos Manuel Álvarez Morales
Claudio Segura Sánchez