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Sábado 6 Abril, 2013

Cuando los costarricenses cantamos nuestro Himno Nacional finalizamos diciendo “… Vivan siempre el trabajo y la paz”. Cuidemos cada día lo que tanto nos ha costado


Hay que dar gracias

Cuando uno mira cómo mueren cientos de personas en las guerras en Siria, Afganistán, Irak o Mali, para nombrar solo unos pocos focos de conflictos en el mundo, no termina de darle gracias a Dios por la bendición que nos regaló al haber nacido en esta tierra y a los estadistas y visionarios que nos legaron un país de paz.
Gracias al presidente Pepe Figueres que hace 60 años al abolir el ejército como institución permanente, le permitió a nuestro país dedicar esos fondos a su desarrollo y a brindar, a través de la educación y de la salud, mejores condiciones de vida para todos.


Gracias al presidente Rafael Ángel Calderón Guardia cuando hace 70 años, al crear la Caja Costarricense de Seguro Social y la Universidad de Costa Rica, estableció la salud y la educación para todos los costarricenses, lo que le ha permitido al país lograr  una esperanza de vida y una escolaridad, más altas incluso que la de Estados Unidos.
Gracias al presidente Daniel Oduber Quirós, quien estableció el primer parque nacional, asegurando al país la posibilidad de conservar más de un 27% de su territorio para las futuras generaciones y mantener la gran riqueza ecológica de este pedacito de tierra entre los dos mayores océanos del mundo,  hoy el primer destino mundial de turismo ecológico. 
En un reciente estudio de las universidades estadounidenses de Columbia y Yale, entre 163 países se colocó al nuestro en una honrosa tercera posición, debajo de Islandia y Suiza y por encima de los campeones de la ecología: Suecia y Noruega.
Gracias al expresidente  don Luis Alberto Monge Álvarez y a su Declaratoria de Neutralidad Permanente, el país logró mantenerse alejado de los conflictos centroamericanos y fue escogido como base de múltiples organizaciones internacionales que promueven la paz y el respeto de los derechos humanos del continente, como la Corte Interamericana, el Instituto Interamericano de Derechos Humanos.
Gracias al presidente Rodrigo Carazo Odio por la creación de la  Universidad para la Paz de las Naciones Unidas, que ha permitido a miles de estudiantes del mundo venir a conocer, aprender y vivir la paz de Costa Rica.
Gracias al expresidente Óscar Arias Sánchez, a quien en 1987 se le otorgó el Premio Nobel de la Paz, se le reconoció su gran aporte personal al proceso de paz en Centroamérica, pero al mismo tiempo, se le rindió homenaje a Costa Rica por su ejemplo de desarme unilateral y de paz.
Gracias al expresidente José María Figueres Olsen, quien promovió la llegada de Intel, logró posicionarnos como el cuarto mayor exportador de tecnología del mundo. Costa Rica pasó de ser un país exportador de café y bananos, a exportar más de 4 mil diferentes productos, convirtiéndonos en el campeón mundial exportador per cápita.
Gracias al astronauta y visionario Franklin Chang-Díaz, y a su compañía  AD ASTRA por desarrollar el motor de propulsión de plasma, VASIMR en Guanacaste. Pronto veremos la bandera de Costa Rica pintada en la Estación Espacial Internacional.
Gracias a la reciente aprobación por las Naciones Unidas del Tratado sobre el Comercio de Armas se proyectó nuestra forma de vida al mundo entero…Mateo, cap:5, vers:9, “Dichosos los que trabajan por la paz porque ellos serán llamados hijos de Dios”.
Cuando los costarricenses cantamos nuestro Himno Nacional finalizamos diciendo “…Vivan siempre el trabajo y la paz”. Cuidemos cada día lo que tanto nos ha costado.

Eloy Alfaro Altamirano
Abogado
[email protected]