El Sol: Matriz energética del país
Estos ahorros energéticos son los que deben fomentar la migración hacia la energía solar
Estos ahorros energéticos son los que deben fomentar la migración hacia la energía solar
¿Qué pasaría si la tasa de migración hacia la tecnología solar resulta similar a la apertura celular? Cada día las personas están más conscientes de las alzas en las tarifas eléctricas durante los últimos dos o tres años, pasaron del 50% anual.
A los fantasmas sindicales ante la apertura telefónica, ahora las personas suponen un “impuesto al sol” a futuro. Pero la verdad se impone: ni el ICE quebró ni despidió a una persona por la competencia celular, ni tampoco las personas que modifiquen su matriz energética con tecnología solar o eólica será amenazada con impuestos por un dato simple: el país arrastra un déficit energético que nos aleja del superávit energético que ya tienen países como Perú, que les permite ofrecer costos bajos como polo de inversiones a nuevas empresas.
La demanda energética se incrementa cada año, en gran medida por el crecimiento del sector comercial y de servicios, que es lo que permite que se generen nuevos empleos en el país. Durante la última década en Costa Rica, ese incremento en la demanda ronda un 9% anual promediado.
Ninguna empresa eléctrica tiene la capacidad para cerrar ese déficit, mucho menos para generar un excedente energético. Así que la inversión privada en sistemas solares y eólicos es una opción que beneficia a todos, incluidas las empresas eléctricas.
En Costa Rica existen más de un millón de residencias abonadas al servicio eléctrico. Su consumo anual es de 3,3 teravatios hora, $109 millones anuales (330 gigavatios hora x $0,33) más impuestos, con base en la tarifa residencial para demandas superiores a 200 KW mensuales.
Una mini planta solar residencial con capacidad de 1 KW hora cuesta hoy día ya instalada, unos $4 mil, monto que se empieza a recuperar desde el primer día de funcionamiento, lo cual no sucede con la opción hidráulica o geotérmica.
Son cuatro paneles solares de 250 watts, que alimentan un inversor que genera la corriente de 120 v. 1 KW de potencia promedio, durante ocho horas de radiación solar en las zonas costeras del Pacífico, generan 240 KW mensuales y 2.880 KW anuales.
A la tarifa vigente de $0,37 por kilovatio hora, la producción anual sería por un ahorro equivalente a $1.065, recuperando la inversión en cuatro años, después de los cuales, la producción de electricidad es prácticamente gratis.
La persona invierte $4 mil, que recupera en cuatro años y obtiene un ahorro de $22.365 en 21 años, ya que la vida útil del sistema es de 25 años, luego de los cuales puede seguir trabajando al 80%.
Para el consumo comercial, industrial, hotelero y de servicios, los sistemas de generación distribuida son módulos de 12 o 22 paneles de 250 watts conectados a un inversor de 1,5, 3 o 5 KW. 5 KW hora, a seis horas diarias, son 900 KW mensuales, 10.800 KW anuales. A razón de $0,37 por kilovatio, son $3.996 de ahorro anual.
Estos ahorros energéticos son los que deben fomentar la migración hacia la energía solar.
Luis Guillermo Quesada Sibaja