Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 19 Junio, 2013

“El progreso” en una empresa no es solo tener “utilidades” es también la promoción del bienestar de los trabajadores, de los clientes y los propietarios


El INS: la motivación de sus trabajadores

Recientemente un vehículo de la CID/Gallup, con todos los seguros del Instituto Nacional de Seguros (INS) al día, fue chocado por atrás en la carretera a Pavas; la empresa “del pueblo” duró 31 días para repararlo y devolverlo para usarse en el trabajo. Durante este mes con uso reducido del vehículo, el tema de la “calidad de servicio” prestada por el INS fue parte de la conversación diaria, y prevaleció la posición de que las demoras fueron producto de los controles financieros que ha impuesto la presidencia ejecutiva en años recientes.
De todos son conocidos los “abusos” en contra del INS que fueron perpetrados en el pasado por ciertos talleres, y las compras centralizadas más lentas se justifican dentro de este contexto.
Pero ahora hemos descubierto que la demora en el procesamiento de nuestro reclamo no fue producto de este apretón controlador de la presidencia ejecutiva, sino que fue más bien consecuencia del ausentismo masivo de los trabajadores del INS.
Fuentes internas de la empresa estatal informan que más de 150 se enferman todas las semanas y en cualquier momento el 15% de la fuerza laboral está incapacitado. Se reportan gripes, trastornos estomacales, desmayos, laringitis, fuertes dolores de cabeza, depresión temporal, diarreas, jaqueca, y tantos malestares más que siempre falta personal en el departamento de “reclamos” donde se mueven de escritorio en escritorio los expedientes.
Sin duda, algunos de los que se reportan enfermos realmente lo están, pero fundamentalmente se tiene que llegar a la conclusión de que es una fuerza laboral desmotivada.
No puede ser por los salarios y las condiciones laborales; los trabajadores del INS están entre los mejor pagados del país. Estos disfrutan de ambientes limpios y agradables en su lugar de trabajo, les dan amplio tiempo en la mañana y en la tarde para tomar cafecito, disfrutan de todos los feriados, y hay otras prebendas dependiendo de la posición y el tiempo laborado.
Revisé las preguntas de la Q12 descritas en el libro de la Gallup “Primero Rompe todas las Reglas” y pensé que posiblemente la octava —“la misión de la organización donde trabaja usted ¿le hace sentirse importante?”— podría ser la clave del problema en el INS.
Quizás no entienden los funcionarios el rol tan vital que ha jugado o juega esa empresa estatal en lo que es el progreso del país.
Después de pensarlo, y por supuesto no existen datos al respecto, llegué a la conclusión de que más bien es la pregunta nueve —“¿están comprometidos a realizar trabajo de calidad sus compañeros?”— la clave. Tiene que haber un ambiente dentro del INS de “no me importa a mí” y cuando eso existe ninguna empresa puede progresar.
Y es importante señalar que “el progreso” en una empresa no es solo tener “utilidades” (que permiten por ejemplo ofrecer financiar la carretera a San Ramón) sino también es la promoción del bienestar de los trabajadores, de los clientes y los propietarios (en este caso el pueblo costarricense).


Carlos Denton

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