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Domingo, 18 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Crecimiento sin bienestar

Leiner Vargas [email protected] | Martes 17 julio, 2012



Reflexiones
Crecimiento sin bienestar


Es amplia la literatura económica que aborda los temas de crecimiento y bienestar, pareciera entonces haberse olvidado por los tomadores de decisiones del siglo XXI.
La posibilidad de crecer sin enganchar el vagón de las oportunidades y de la calidad de vida para las mayorías, es siempre un dilema para los países. Es claro que a Costa Rica le ha venido faltando y hemos quedado debiendo en este campo. Lamentablemente el crecimiento se concentra en unos pocos y las oportunidades de desarrollo y mejora en calidad de vida se diluyen en un modelo que definitivamente requiere cambios urgentes.
Tres grandes reformas quedan pendientes en el ambiente macroeconómico del país, la primera de ellas, una reforma profunda al sistema financiero, que de verdad se convierta en un pilar para el financiamiento al desarrollo y que abandone la senda especulativa y de corto plazo que se ha profundizado en los últimos dos decenios. Se requiere de una nueva visión del quehacer de la banca, de fortalecer la regulación, favorecer la transparencia. Debemos bajar los costos de intermediación, cobrar adecuadamente los cánones de regulación e incorporar la participación de los usuarios de los servicios en entidades públicas que han perdido su norte, al ser capturadas por las grandes compañías financieras.
Una segunda gran reforma es la pendiente reforma fiscal. El país tiene que ponerse a tono con las democracias occidentales más modernas y de verdad cobrar sus impuestos, aumentar la carga fiscal sobre todo en materia de impuestos directos a la renta y al consumo suntuario, implementar el impuesto al valor agregado para que todos de verdad contribuyan con su pasaje al autobús del desarrollo y la prosperidad de la nación. No se vale que el país siga jugando a la ruleta rusa, los costos del rezago en la inversión pública y del deterioro de los servicios al ciudadano serán evidentes de hacer la tarea a tiempo.
Finalmente, es importante atar la reforma al sistema educativo a una reforma estructural del sector de ciencia, tecnología e innovación. Lamentablemente este sector es y continúa siendo el patito feo de la inversión pública. Los discursos están vacíos y las palabras gastadas en una sociedad donde ni el sector privado ni el sector público apuestan de verdad por la ciencia, la tecnología y la innovación. Es lamentablemente una historia que se repite, no existe ningún país en el planeta que haya crecido sostenidamente en su producción, empleo y riqueza sin apostar de verdad en serio a la ciencia y la tecnología. Estamos atrapados por las coyunturas de corto plazo, por los avatares de la trocha y del hueco y no nos hemos percatado de que el escenario del desarrollo está más allá, en reformas urgentes a las cuales no queremos mirar. Estamos retrocediendo como país, ya no solo por el mal gobierno y la incapacidad de gobernar de nuestros políticos de turno, sino porque como sociedad no queremos mirar al frente y avanzar.

Leiner Vargas Alfar
Economista
[email protected]