Enviar
Lunes 29 Abril, 2013

El consumo puede volverse más responsable y lograr estrategias que cambien el paradigma existente de frugalidad, despilfarro, irresponsabilidad, exceso y contaminación


Ciudadanía en la RSE

Actualmente, el concepto de responsabilidad social empresarial (RSE) se está abriendo paso en el sistema económico, político y social, como una nueva forma de gestión.
En el ámbito empresarial, muchas grandes, medianas y pequeñas empresas están incorporando y desarrollando, como parte de su estructura de negocios, prácticas socialmente responsables.
No obstante, para que este nuevo concepto logre mejores resultados dentro del ámbito de negocios, y de la vida en general, es importante que las personas también tomen conciencia de la importancia de la RSE.
En congruencia con la exigencia que se les pide a las empresas para que estas desarrollen prácticas socialmente responsables, así también las personas deben educarse y adoptar una conciencia responsable.
Si las personas reclaman o premian productos y servicios realizados bajo estándares responsables, están dando pautas a todo el complejo empresarial y social para que se actúe de manera solidaria, responsable, ética y moral, en relación con sus stakeholders.
Demostrando, de esta manera, al sector empresarial y social cuáles son los intereses y convicciones que deben guiar el actuar ético, sostenible y eficiente del sistema.
La sociedad y economía actual se caracteriza por ser capitalista, basada en el consumismo, a partir del cual las y los ciudadanos se empoderan y hacen valer sus derechos.
Es decir, la ciudadanía se encuentra afianzada en el consumo, como lo afirma Nestor García Canclini, principalmente porque al llevarse a cabo una descomposición de la política, de la democracia y un descreimiento en sus instituciones, otros modos de participación ganan fuerza.
“Hombres y mujeres perciben que muchas de las preguntas propias de los ciudadanos —¿a dónde pertenezco y qué derechos me da, quién representa mis intereses?— se contestan más en el consumo privado de bienes y de los medios masivos que en las reglas abstractas de la democracia o en participación colectiva en espacios públicos”, afirma el autor.
No obstante, ese consumo puede volverse más responsable, aprovechar ese empoderamiento para lograr estrategias que cambien el paradigma existente de frugalidad, despilfarro, irresponsabilidad, exceso y contaminación.
En donde la RSE sea un cambio de pensamiento y actuación, los cuales se encuentran dominados por el capitalismo como lógica económica y política actual.
La responsabilidad social constituye una nueva forma de pensar y actuar que pone en relieve la importancia de la ética y, con ella, valores como la dignidad humana, la solidaridad y la compenetración con la naturaleza, entre otros.
Además, constituye una forma de pensar y actuar que contribuye al desarrollo económico, así como también es un promotor de la cohesión social, el desarrollo humano y la sostenibilidad del planeta.

Vanessa Salazar
Internacionalista y promotora de responsabilidad social