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Jueves 19 Diciembre, 2013

La mayoría de los acosados son personas brillantes en su trabajo, que despiertan el miedo del acosador de quedar a su sombra


Acoso laboral maquillado

Acoso laboral, conocido como “mobbing”, del verbo inglés to mob (asediar, acosar, acorralar), proviene de la etología, ciencia que estudia el comportamiento de los animales, sobre todo del campo de la ornitología, donde la conducta defensiva de un grupo de pequeños pájaros consiste en el atosigamiento continuado a un enemigo más grande, con frecuencia un ave rapaz.
Esas palabras que hoy causan tanto pánico, cuando en forma abierta se usan para acusar a alguien de haber realizado tan horrible acto, lamentablemente se les envuelve en tan diferentes presentaciones, que su hedor queda un poco escondido pero, que por no estar tipificado propiamente, no es sancionables.
Me refiero a algunos jerarcas descarados, que no se atreven a realizar abiertamente actos de acoso laboral, contra sus subordinados, pero que valiéndose de su posición, casi siempre mal ganada valga decir, utilizan métodos como la anulación, entiéndase por esto, ocultar, desvirtuar, disminuir, devaluar, omitir, neutralizar, entre otros, toda labor que ejecute algún funcionario o funcionaria que no es de su agrado, principalmente por la capacidad que aquellos poseen o bien porque no han querido ser parte de sus juegos inescrupulosos.
Llegan al colmo de manipular las descripciones de puestos, para lograr su cometido, sí aunque suene extraño y hasta risible, es tanto el temor que sienten de esos seres, atosigados por su inseguridad, que cometen acciones estúpidas en su afán de neutralizarles. Podemos entonces ver a jerarcas institucionales, prohibiendo que los objetos de sus persecuciones, participen en reuniones técnicas en las que les corresponde estar, que firmen documentos que deberían firmar y que sean partícipes de toda actividad que pueda generarles distinción alguna.
Todo esto, pese a que con tales acciones perjudiquen el buen funcionamiento de la entidad en que se desempeñan. Solapar el acoso laboral es toda una técnica, perfeccionada, hoy día por corruptos en posiciones de poder, tan común como la pobreza, tan usada como el tráfico de influencias.
Según los estudios realizados por el profesor español Iñaki Piñuel, uno de los grandes expertos sobre acoso laboral, el mobbing suele surgir por los celos profesionales y la envidia que despierta el acosado con sus competencias. Es decir, la mayoría de los acosados son personas brillantes en su trabajo, que despiertan el miedo del acosador de quedar a su sombra o de que sus deficiencias profesionales vayan a quedar al descubierto en la comparación.
Dicho esto, como referencia a la verdad irrefutable que se presenta en las organizaciones, le invito a asegurarse de no ser usted presa fácil de un payaso asustado de estos, dé la pelea, empiece por fortalecerse emocionalmente, analice e interiorice que la situación se da por su capacidad y honestidad, defienda sus derechos, encare al agresor, documente en la medida de lo posible sus agresiones, asesórese legalmente de sus posibilidades de actuación, hágale saber que usted no está dispuesto a soportar sus abusos, de forma directa o indirecta y oblíguele a desistir, tiene usted más derecho que él a ocupar esa silla empresarial.

 

María Gamboa Aguilar
Especialista en Recursos Humanos