Logo La República

Viernes, 15 de octubre de 2021



EDITORIAL


¿Es malo ser atractivo?

| Lunes 07 enero, 2013



Ser atractivo no es malo per se. Los ingresos de capitales son parte de la apertura financiera del país y tienden a promover el crecimiento económico, pero si estos flujos son de corto plazo resultan perjudiciales


¿Es malo ser atractivo?

Costa Rica es un país atractivo para inversores extranjeros. Su sex appeal se acrecentó hace pocos meses con una gira de promoción (roadshow) realizada por el Ministerio de Hacienda, y los bancos Citi y Deutsche Bank, previa a la colocación de deuda externa, la cual elevó la imagen del país como un lugar seguro, donde los ricos de otros países podrían colocar sus recursos y obtener una buena rentabilidad con poco riesgo de impago.
Y es que hablando de números Costa Rica realmente luce bien. La tasa de interés del 9% a la que pueden aspirar esos inversionistas extranjeros es mucho más apetitosa que el 1% ofrecido por los países desarrollados, por eso vienen.
Ser atractivo no es malo per se. Los ingresos de capitales son parte de la apertura financiera del país y tienden a promover el crecimiento económico, pero si estos flujos son de corto plazo resultan perjudiciales, lo que está sucediendo hoy en Costa Rica y en otros países latinoamericanos como Perú.
Esas entradas de capitales, también llamados golondrina o especulativos, generan una transferencia de riqueza al exterior por el orden de los $82 millones, por cada $1.000 millones que ingresan como inversión de corto plazo.
¿Cómo entran? Un instrumento de inversión que se usa por primera vez para Costa Rica conocido como GDN (Global Depositary Notes), está dando la posibilidad a inversores extranjeros de comprar, a través de bancos internacionales en suelo tico, bonos de deuda locales, emitidos por Hacienda.
Preocupa enormemente que por la novedad del uso de los GDN con deuda doméstica costarricense, puede que estemos al inicio de un crecimiento aún mucho mayor de los ingresos de capital en las próximas semanas y meses.
Y el principal problema no es la trasferencia de riqueza sino el exceso de dólares con tipo de cambio fijo que induce al Banco Central a aumentar, en muy corto tiempo, la cantidad de dinero, lo cual a su vez puede crear una burbuja crediticia, como ha ocurrido en muchos países que han experimentado crisis bancarias.
La salida desordenada de esos capitales, cuando los ahorrantes deseen retirarse del país, podría generar un caos para el sistema financiero nacional.
Este panorama pone al Ministerio de Hacienda y al Banco Central a plantearse nuevos retos para este año; al primero reducir el déficit fiscal que es el principal motivante de las tasas altas, y al segundo la decisión de eliminar un sistema de bandas que tiene actualmente un tipo de cambio “fijo” que también incentiva este tipo de inversiones.






© 2021 Republica Media Group todos los derechos reservados.