7 de cada 10 adultos en Costa Rica tienen sobrepeso
Tres de cada 10 menores en el país ya presentan esta condición, que eleva el riesgo de enfermedades crónicas, por lo que especialistas llaman a reforzar la prevención desde la infancia
En Costa Rica, cerca del 70% de la población adulta presenta sobrepeso y más del 34% vive con obesidad.
Esta realidad incrementa de forma considerable la probabilidad de desarrollar enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión y afecciones cardiovasculares, que actualmente se encuentran entre las principales causas de consulta médica y mortalidad en el país.
El problema no se limita a la población adulta, pues datos recientes indican que aproximadamente tres de cada diez niños y adolescentes entre los 5 y los 19 años también presentan sobrepeso u obesidad.
Entre los factores que han incidido en el crecimiento de esta problemática destacan el mayor consumo de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas, así como estilos de vida cada vez más sedentarios.
A su vez, el incremento del tiempo frente a pantallas, tanto en adultos como en menores de edad, ha reducido la actividad física diaria, consolidando hábitos que afectan la salud a largo plazo.
Francisco Herrera Morales, nutricionista de la empresa Dos Pinos, advierte que la obesidad debe entenderse como una condición que va más allá del peso corporal.
“Cuando hablamos de obesidad no estamos hablando únicamente de peso, sino de salud integral. Los hábitos que se construyen en la infancia determinan, en gran medida, la calidad de vida en la adultez. Si no intervenimos a tiempo, estamos formando generaciones con mayor riesgo de enfermedades crónicas”, señaló.
La obesidad es considerada una enfermedad crónica multifactorial y se asocia con más de 200 complicaciones médicas.
Además del impacto físico, puede afectar la salud emocional, la autoestima y la calidad de vida de quienes la padecen, especialmente en edades escolares, donde el entorno social influye de manera determinante.
Ante este panorama, el especialista subraya que la prevención requiere un esfuerzo conjunto que involucre a familias, centros educativos, autoridades sanitarias y la industria.
Desde el sector productivo, algunas empresas han impulsado medidas orientadas a mejorar el perfil nutricional de sus productos.
En el caso de Dos Pinos, se han implementado acciones como la reformulación para reducir azúcares añadidos, el desarrollo de opciones bajas o reducidas en grasa y alternativas sin azúcar añadida.
También se ha apostado por un etiquetado nutricional claro, con el objetivo de facilitar decisiones informadas por parte de los consumidores, así como por programas educativos y campañas de orientación dirigidas a estudiantes de centros educativos.
“Como industria tenemos una responsabilidad activa en la promoción de mejores hábitos. No se trata únicamente de ofrecer productos, sino de innovar con criterios nutricionales, reformular cuando es necesario y acompañar a las familias con información clara que contribuya a decisiones más saludables”, agregó.
Este 4 de marzo, en el marco del Día Mundial de la Obesidad, el experto recordó que la prevención comienza con decisiones diarias.
Entre las principales recomendaciones se encuentran priorizar alimentos frescos y variados como frutas, vegetales, leguminosas y cereales integrales; garantizar al menos 60 minutos de actividad física al día en niños y adolescentes; y reducir el consumo de bebidas azucaradas, promoviendo el agua o la leche como opciones de hidratación.
Asimismo, destacó la importancia de fortalecer rutinas familiares saludables, como compartir tiempos de comida y limitar el uso de pantallas, así como asegurar un descanso adecuado, ya que dormir las horas recomendadas contribuye al equilibrio metabólico.
“El Día Mundial de la Obesidad es una oportunidad para recordar que la prevención no es una opción, sino una necesidad. Actuar desde la infancia es clave para reducir la carga de enfermedades crónicas y garantizar una mejor calidad de vida para las futuras generaciones”, concluyó Herrera.