Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

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Viernes 8 Enero, 2010


2009: cambios en la geopolítica


Más que al finalizar un año, es a inicios del nuevo que se suele ver a los periodistas de opinión arrojar una mirada retrospectiva hacia los 12 meses que acaban de terminar, con el fin de destacar lo que consideran más significativo de los sucesos que han marcado esos días. A pesar de que la cercanía de lo acaecido no nos permite tener la objetividad que requiere un análisis sereno e integral de ese lapso de tiempo histórico, sin embargo siempre será útil entregarse a este tipo de ejercicio dado que el futuro inmediato estará inexorablemente marcado por los hechos que recién han tenido lugar.
Ocupado en esas reflexiones me dediqué a indagar en Internet lo que opinan algunos analistas sobre lo que ha sido este año. Fue así como encontré un artículo de un norteamericano que da su opinión sobre lo que considera ha sido lo más relevante de 2009. Partiendo del supuesto de que Barack Obama sigue siendo la figura central de la escena mundial, lo tipifica como el primer presidente yanqui que inicia una nueva era en la historia que significativamente califica de POSTIMPERIAL. Más aún, Obama sería el primer líder occidental que asume como tarea principal acomodar su agenda política a un proceso irreversible, no solo de decadencia del poderío planetario de su país, sino del fin de la hegemonía de las potencias occidentales. En lo sucesivo el liderazgo político deberá ganarse cada vez más por métodos políticos y no por la imposición de la fuerza (ojalá Obama lo tenga presente en sus relaciones con Oriente Medio y con América Latina).
Lo dicho se funda en lo acaecido recientemente. El principal dato a tomar en cuenta no es más que consecuencia política de la crisis mundial, como es el hecho de que las grandes potencias no se inspiran para establecer sus políticas económicas en el capitalismo ortodoxo. El caso más relevante es el de China que ha pasado a ser la tercera economía mundial desplazando a Alemania; se prevé que, en este o el próximo año, llegará al segundo lugar que ha venido ocupando Japón. No pocos analistas opinan que en el próximo decenio el gigante asiático ascenderá al primer lugar relegando a Estados Unidos al segundo. Dentro de este contexto, considero que el acontecimiento político más impactante en 2009 fue la apabullante derrota de la derecha nipona, que llevaba gobernando de manera ininterrumpida ese país desde su derrota en la II Guerra Mundial.
Consecuencia de lo anterior es que la geopolítica mundial ha cambiado radicalmente, como lo demuestra el indiscutible protagonismo de las llamadas potencias “emergentes” (China, Rusia, India, Brasil). Muy significativo fue lo acaecido en la Cumbre de Copenhague, más allá del amargo sabor que nos dejan los decepcionantes resultados obtenidos. El desesperado gesto de Obama de último momento de provocar precipitadamente un encuentro y firmar con dichas potencias un acuerdo (aunque no pasa de ser un conjunto de buenas intenciones) dejando de lado a la Unión Europea (la gran derrotada política en esa cumbre) demuestra a las claras quiénes son los nuevos protagonistas de la escena mundial.