1979-2009
La semana pasada tuve la oportunidad de reencontrarme con mis compañeros de generación para celebrar, como lo hacemos cada lustro, la...
Creciendo junt@s
1979-2009
La semana pasada tuve la oportunidad de reencontrarme con mis compañeros de generación para celebrar, como lo hacemos cada lustro, las nada despreciables tres décadas de haber salido del Saint Clare.
Es increíble que pese al transcurso de los años y de que nuestros caminos han tomado en muchos casos rumbos diferentes, algunos incluso allende de nuestras fronteras, el cariño forjado durante cinco años de experiencias y crecimiento en común nos motive a esta renovación de votos de amistad.
A pocas horas del encuentro y por esas casualidades de la vida, tomé un ejemplar de la Revista Foreign Policy, entre los que destacaba, el artículo “1979: The Great Backlash”. La oportunidad de contextualizar mis años mozos, plenos en incertidumbre, grandes incógnitas, ansiedad de comprensión y deseos de forjar un mundo mejor, con una dimensión histórica, simplemente resultaba irresistible.
Definitivamente, 1979 resultó un año convulso, complejo y de profunda huella. Fue en este año, cuando el Sha Reza Pahlevi es depuesto, asciende y se instaura el Ayatollah Khomeini e inicia una Revolución Islámica mucho más allá de Irán.
Es en esta época también, cuando la extinta Unión Soviética toma la errónea decisión de invadir Afganistán, lo cual provoca la férrea rebelión de un grupo de fervorosos jóvenes quienes asestarían un duro golpe al poderoso imperio. En esa lucha destaca el joven y en aquel entonces aliado de Estados Unidos, Osama bin Laden.
En Reino Unido, asciende al poder la primera ministra Margaret Thatcher. Esta “Mujer de Hierro” lidera una nueva era de liberalización de la economía, reducción del gobierno y privatizaciones en la gran mayoría de los países.
Por otra parte, la primera visita del recientemente electo papa Juan Pablo II a su natal Polonia, inspiró y alentó a una nueva generación en Europa del Este ansiosa por libertad y cambios, poniendo en marcha una “silenciosa” revolución que culminaría con los hechos de 1989.
En el sudeste asiático, los cambios resultaron igualmente profundos. Deng Xiaoping, quien había asumido el año anterior como máxima figura política de la República Popular China, acelera en 1979 una serie de reformas de liberalización económica, propiedad privada, y apertura al mundo exterior, entre las que destaca el establecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos.
Sin lugar a dudas, los hechos de 1979 fueron un hito de provocación de grandes transformaciones que contribuyeron, entre otros, al fin de la Guerra Fría y el inicio de un nuevo orden mundial.
Treinta años después, el 2009 con conflictos en Irak, Afganistán, Sudán, Oriente Medio, y temas como la proliferación nuclear, cambio climático, crisis financiera, energética y alimentaria, lo convierten, al igual que 1979, en un necesario punto de inflexión.
¡A las generaciones de 1979 y 2009, larga vida, sabiduría, solidaridad y prosperidad!