Vladimir de la Cruz

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Miércoles 7 Mayo, 2014

La alianza PAC, FA y PUSC es más que coyuntural si sus líderes políticos nacionales, entre ellos Luis Guillermo Solís, y parlamentarios así lo entendieran


Pizarrón

1943 - 2014

El año 1943 en la Historia Patria marca profundamente el desarrollo institucional, jurídico, político y social costarricense, y es de los que más inciden en la Costa Rica actual.
Resultado de una alianza política entre el Gobierno del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, la Iglesia católica dirigida por monseñor Víctor Manuel Sanabria Martínez, ambos pilares del pensamiento socialcristiano nacional, y el Partido Comunista de Costa Rica (PCCR) encabezado por Manuel Mora Valverde, se aprobaron las Reformas Sociales.
Estas comprenden el Capítulo de Garantías Sociales, que se incorporó a la Constitución Política de 1871, vigente entonces, y que se mantuvieron y ampliaron en la Constitución de 1949, el Código de Trabajo y la reforma al Art. Constitucional referido a la propiedad, recuperado en el Art. 45 de la Constitución actual, dándole condición de uso social a la misma y la posibilidad de su expropiación.
En 1943 la bancada diputadil comunista era menor que la actual representación legislativa del Frente Amplio (FA), y con la bancada del gobierno calderonista constituían la mayoría parlamentaria. Hoy ambas fracciones, la del Partido Acción Ciudadana (PAC) y el FA no son mayoría legislativa. En 1943 la Iglesia como institución desempeñó un papel activo en esa alianza estratégica, de aliado moral y de motor político.
Hoy la Iglesia católica no tiene ese mismo papel ni una visión estratégica de este tipo. Pero, en la Asamblea Legislativa está la fracción del nuevo Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), que surgió del proceso electoral recién pasado, dirigido por Rodolfo Piza Rocafort y su fracción parlamentaria, jefeada por Humberto Vargas, hijo del actual secretario general del Partido Vanguardia Popular (PCCR), surgido de esa alianza de 1943, quien, por su filiación familiar y por sus estudios de formación universitaria en la URSS algo de sensibilidad social ha de tener, partido que podría convertirse en ese pilar de esta nueva época que inicia mañana, del Gobierno de Luis Guillermo Solís, y que despegó el 1° de mayo en la Asamblea Legislativa.
El 1° de mayo en la sesión parlamentaria se fraguó una alianza política de nuevo tipo con orientaciones claras del Presidente legislativo Henry Mora.
La alianza del PAC, el FA y el PUSC es más que coyuntural si sus líderes políticos nacionales, entre ellos Luis Guillermo Solís, y parlamentarios así lo entendieran.
No solo es para lograr la dirección del Directorio Legislativo y para darles trámite a ciertos proyectos de ley pactados como resultado de ese acuerdo. Bien podría ser para articular una serie de proyectos de leyes nuevas, o reformas a algunas, que solo requieran 29 votos.
El asunto es hacer la agenda de estos proyectos que solo requieren esta simple mayoría. Ejemplo de algunos de ellos pueden ser el convertir en delito, bien castigado, la evasión o incumplimiento de pagos de las cargas sociales a la CCSS, convertir en delito penal, con pena severas, y de prisión en caso de reincidencias, a los patrones que no paguen los salarios mínimos o retengan salarios y beneficios laborales, a modo de robos continuos, sobre lo que les deben remunerar a sus trabajadores, y en obligar a que se paguen intereses a favor de los trabajadores sobre esos atrasos de salarios como se cobran los intereses en las tarjetas de crédito, o como les cobra el Gobierno a los maestros cuando les sobregira.


Vladimir de la Cruz