15 muertes de ciclistas en carretera proyectan un año por encima del promedio anual
El análisis muestra patrones por día, provincia y necesidad de acciones a nivel país
El primer trimestre de 2026 dejó un saldo de 15 ciclistas fallecidos en carretera, una cifra que, aunque no corresponde a un dato anual, enciende las alertas sobre la seguridad vial en el país y permite identificar patrones de riesgo tempranos.
Estos casos se registraron entre enero y marzo. Si se toma como referencia que Costa Rica suele reportar entre 30 y 40 muertes anuales de ciclistas, la proyección de este comportamiento podría ubicar el 2026 entre 45 y 60 fallecimientos si la tendencia se mantiene.
Los datos también evidencian una mayor incidencia en determinados días de la semana. El sábado concentra el mayor riesgo con cuatro casos, seguido del jueves con tres, mientras que lunes, martes y viernes reportan dos cada uno.
Miércoles y domingo registran un caso cada uno, lo que apunta a una relación con actividades recreativas y sociales, de acuerdo con el análisis de la organización Fundación Metro y Medio.
A nivel geográfico, el riesgo no está centralizado. Provincias como Limón y Guanacaste encabezan la lista con tres fallecimientos cada una, mientras que el resto del país presenta entre uno y dos casos.
En cuanto a la evolución mensual, se observa una disminución progresiva: enero registró siete casos, febrero cinco y marzo tres, lo que representa una caída del 57% en el trimestre.
Sin embargo, esta tendencia a la baja no garantiza que el comportamiento se mantenga en el resto del año.
El análisis también señala que el problema no radica en la ausencia de normativa. La Ley 9078 establece la obligación de respetar una distancia mínima de 1,5 metros al adelantar ciclistas, así como conducir sin poner en riesgo su integridad y sancionar conductas imprudentes.
Por su parte, la Ley 9660 garantiza derechos como el uso del carril y la protección en carretera.
El resultado es un sistema donde tanto conductores como ciclistas fallan en la convivencia en carretera, siendo estos últimos quienes enfrentan las consecuencias más graves.
Ante este panorama, la organización plantea acciones urgentes a nivel país, como fortalecer la educación vial desde escuelas y procesos de obtención de licencia, desarrollar infraestructura adecuada con ciclovías conectadas, mejorar la fiscalización con controles en rutas críticas y aplicar inteligencia de datos para identificar zonas de mayor riesgo.
A nivel individual, se insiste en la corresponsabilidad. Los ciclistas deben utilizar casco, luces y respetar la normativa, mientras que los conductores están llamados a mantener la distancia reglamentaria, reducir la velocidad y adelantar únicamente cuando sea seguro.