Después de realizar la lectura de más de 400 páginas, he seleccionado lo que considero más relevante de un texto en el que sus autores se han centrado en un momento muy rupturista, el cual tiene mucho que ver con los profundos cambios que estamos viviendo en los últimos años. En este sentido se destaca la poca participación de América Latina en los procesos globales, a pesar de ser una región con un enorme potencial en todos los ámbitos y con grandes vínculos culturales que unen a casi todos los países. Esta reclamación también es una queja, por no decir una alarma, respecto a todos los acontecimientos que han sucedido en el continente desde que el señor Donald Trump accedió a su segundo mandato presidencial al frente de los Estados Unidos. Y aunque en todo el documento no se menciona, sí que se hace evidente que las tradicionales políticas estadounidenses sobre América Latina son vistas por los autores del estudio como un claro impedimento para el desarrollo y las oportunidades.