Una misma variedad de uva puede producir vinos con características muy diferentes, dependiendo de la región, la altitud de los viñedos y las técnicas de elaboración.
Esa diversidad fue protagonista de una cata en Vinum Momentum, dirigida por Guillermo Sánchez de Molina, Export Area Manager Americas de la bodega española Entrecanales Domecq e Hijos.
El especialista visitó Costa Rica para presentar las características de sus vinos y conocer las oportunidades de crecimiento del mercado nacional.
Durante su recorrido también visitó otros restaurantes, como parte de las actividades de la compañía, cuyas marcas son representadas en el país por Heineken Costa Rica.
La degustación permitió comparar vinos de Rioja y Ribera del Duero, dos regiones españolas que ofrecen distintas expresiones de la uva tempranillo.
“Hemos podido degustar Rioja y Ribera, que son seguramente las dos regiones más famosas, si hablamos de vino en España”, explicó Sánchez de Molina.
El especialista destacó que las diferencias entre los vinos responden tanto a las características de cada territorio como a las decisiones tomadas durante su elaboración.
Cuatro vinos con distintas características
La cata incluyó cuatro etiquetas de tres marcas de Entrecanales Domecq e Hijos: Glorioso, Cosme Palacio y Secreto.
La primera fue Glorioso Selección Especial, un vino de Rioja elaborado con uva tempranillo y sometido a 13 meses de crianza en barricas seleccionadas.
Durante este proceso se utilizan barricas de roble francés y americano, que contribuyen a desarrollar su potencia aromática y sus características en boca.
Glorioso forma parte de Bodegas Cosme Palacio y es una marca cuya historia comenzó en 1917, vinculada con la tradición vinícola de Rioja Alavesa.
La degustación continuó con Cosme Palacio Vino de Laguardia, elaborado con tempranillo procedente de viñedos de aproximadamente 40 años.
Esta etiqueta se caracteriza por su expresión frutal, frescura y equilibrio, y refleja las condiciones de los viñedos ubicados en Laguardia.
También se presentó Cosme Palacio Reserva, elaborado con uvas de viñas antiguas, plantadas hace unos 70 años en suelos arcilloso-calcáreos.
Este vino se distingue por su complejidad frutal y las características que desarrolla a partir de la madurez de sus viñedos.
Mientras que Secreto, de Ribera del Duero, una propuesta elaborada con una selección de tempranillo y cabernet sauvignon.
Este vino permanece 12 meses en barricas de roble francés y combina uvas procedentes de parcelas con diferentes características de suelo y altitud.
Su elaboración busca obtener un perfil fresco, intenso y expresivo, que refleje las particularidades de Ribera del Duero.
Las cuatro etiquetas degustadas están disponibles en Vinum.
Costa Rica representa una oportunidad de crecimiento
Durante su visita, Sánchez de Molina destacó el potencial que observa en Costa Rica para los vinos españoles, especialmente en segmentos interesados en productos de mayor calidad.
“Para nosotros lo evaluamos a día de hoy como un mercado con mucho potencial, un mercado en crecimiento”, afirmó.
El ejecutivo señaló que la relación con Heineken Costa Rica, socio estratégico de la compañía, es importante para fortalecer su presencia comercial. También considera que las características de los vinos españoles pueden conectar con las preferencias de los consumidores costarricenses.
Otro factor que destacó fue el turismo, particularmente el segmento de visitantes con mayor poder adquisitivo y su interés por experiencias gastronómicas.
A su criterio, este perfil representa una oportunidad para vinos de mayor valor agregado, como los que integran el portafolio de la compañía.
Mientras que destacó la relación entre calidad y precio como uno de los principales atributos competitivos de los vinos españoles. Esta combinación permite competir con etiquetas de otras regiones productoras, sin depender exclusivamente del reconocimiento internacional de Rioja o Ribera del Duero.
Una tradición familiar vinculada al vino desde 1822
La historia vitivinícola relacionada con la familia Entrecanales Domecq se remonta a 1822, cuando Pedro Domecq Lembeye fundó Bodegas Domecq en Jerez de la Frontera.
Este antecedente constituye parte del legado familiar relacionado con el vino, aunque no corresponde a la fundación del proyecto actual de Entrecanales Domecq e Hijos.
Otro momento importante de esa trayectoria ocurrió en 1894, cuando Cosme Palacio estableció su bodega en Laguardia, en Rioja Alavesa.
Cosme Palacio fue uno de los impulsores del movimiento conocido como Médoc Alavés, relacionado con nuevas formas de entender la elaboración del vino en la región.
Actualmente, la bodega forma parte del grupo de establecimientos centenarios de Rioja y es considerada la segunda más antigua de Rioja Alavesa.
La compañía está liderada por Gonzalo Entrecanales y desarrolla proyectos vitivinícolas en distintas denominaciones de origen españolas.
Entre ellas figuran Rioja, Ribera del Duero, Valdeorras, Rueda y el Marco de Jerez, cada una con características geográficas y variedades de uva particulares.
El grupo cuenta con más de 400 hectáreas de viñedos y distribuye sus vinos en más de 40 países.
Viñedos de altura y diversidad de territorios
En Rioja, la compañía trabaja con viñedos cuya altitud, orientación y composición del suelo influyen en el desarrollo de las uvas. La Sierra de Cantabria también cumple una función de protección frente a determinadas condiciones climáticas, favoreciendo el desarrollo de viñas antiguas de baja producción.
En Valdeorras, la empresa desarrolla El Aeronauta, un vino elaborado con uva godello procedente de viñedos de más de 40 años.
Esta región se caracteriza por altitudes de entre 300 y 700 metros sobre el nivel del mar y un clima con influencias mediterráneas y atlánticas.
El Aeronauta permanece seis meses sobre sus lías y presenta notas de flores blancas, cítricos y matices cremosos, de acuerdo con la información de la bodega.
Por otra parte, en Rueda, Entrecanales Domecq e Hijos concentra su proyecto en la elaboración de vinos de calidad mediante la finca Donas 1265.
Innovación y sostenibilidad en la producción
La sostenibilidad constituye uno de los principales ejes de trabajo de Entrecanales Domecq e Hijos, que cuenta con certificación de neutralidad de carbono desde 2016.
La compañía también participa en la iniciativa Sustainable Wineries for Climate Protection y trabaja en la conversión hacia vinos orgánicos a partir de la cosecha de 2026.
En 2025 completó la renovación de Donas 1265, una propiedad histórica del siglo XVII ubicada en Villaverde de Medina, en la región de Rueda.
La finca está rodeada de jardines y pinares, y cuenta con 200 hectáreas de viñedos orgánicos gestionados mediante prácticas de agricultura regenerativa.
El proyecto incorpora iniciativas de reforestación y recuperación de biodiversidad, con el objetivo de integrar la actividad vitivinícola con la conservación del entorno.
Estas prácticas forman parte de la estrategia de innovación que la compañía busca desarrollar junto con su tradición familiar.
La visita a Costa Rica permitió presentar esta diversidad de proyectos y acercar al sector gastronómico nacional las distintas expresiones de los vinos españoles.