Costa Rica se ha posicionado como un referente regional en la exportación de productos de alto valor agregado, particularmente en la industria de dispositivos médicos, un sector que exige precisión, eficiencia y una conexión permanente con los mercados internacionales, de acuerdo con Jalila Carrillo, CEO de DHL Express para Centro y Sudamérica.
Sin embargo, mantener esa competitividad requiere fortalecer la infraestructura logística, desarrollar el talento humano y aprovechar las oportunidades que ofrecen las nuevas dinámicas del comercio global.
En este contexto, la conectividad aérea y la capacidad de respuesta de los operadores logísticos se convierten en factores determinantes para impulsar el crecimiento de las exportaciones costarricenses.
Para Carrillo, el país cuenta con ventajas estratégicas que le permiten ampliar su alcance internacional y atraer nuevas inversiones, pero el desafío está en consolidar esas fortalezas y avanzar hacia actividades de mayor valor agregado.
Costa Rica se ha consolidado como un centro exportador de productos de alto valor, especialmente en dispositivos médicos. ¿Cómo evalúa DHL Express la posición del país y qué oportunidades existen para ampliar su alcance global?
Costa Rica cuenta con una posición estratégica para continuar fortaleciendo su participación en el comercio internacional. Su ubicación geográfica, el talento humano y el desarrollo de industrias sofisticadas, como la de dispositivos médicos, representan ventajas competitivas que el país debe seguir cultivando.
Costa Rica ya no compite solamente dentro de nuestra región, sino a escala global, particularmente en una industria altamente sofisticada como la de dispositivos médicos.
Desde DHL Express, acompañamos a este sector conectando sus operaciones con una red global de más de 220 países y territorios. Atendemos a más del 95% de las empresas que exportan insumos médicos desde Costa Rica hacia el mundo, facilitando su acceso a mercados internacionales y contribuyendo a que la innovación que se desarrolla en el país llegue a diferentes regiones.
La oportunidad ahora es seguir avanzando hacia actividades de mayor valor agregado y ampliar la conexión de Costa Rica con nuevos mercados internacionales.
¿Qué potencial tiene el país para atraer más inversiones y qué condiciones considera necesarias para mantener ese crecimiento?
Para continuar atrayendo inversiones, es importante cuidar las ventajas y fortalecer las condiciones que permiten a las empresas operar de manera eficiente.
La conectividad, la infraestructura logística y la capacidad de responder a las exigencias de los mercados internacionales son elementos fundamentales.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta Costa Rica para mantener su atractivo como destino de inversión y centro exportador frente a otros países de América Latina y del mundo?
Costa Rica tiene varias ventajas que debe seguir fortaleciendo: estabilidad, conectividad y un ecosistema exportador que ha demostrado capacidad para desarrollar industrias cada vez más sofisticadas. Entre ellas destacan particularmente su posición geográfica y su talento humano. Si bien las empresas hoy buscan costos competitivos y resiliencia, vemos que cada vez valoran más la disponibilidad de talento, la cercanía a los mercados, la infraestructura y la capacidad para responder con agilidad cuando cambian las condiciones.
La ubicación del país representa una oportunidad importante para el nearshoring, especialmente en un contexto en el que las disrupciones del mercado y la pandemia evidenciaron la necesidad de contar con aliados estratégicos más cercanos para asegurar la continuidad de las operaciones comerciales.
A esto se suma el talento costarricense, reconocido internacionalmente por su calidad. Es una fortaleza que debe seguir desarrollándose mediante la formación y la inversión en las capacidades de las personas.
¿Cómo están cambiando las cadenas globales de valor y qué oportunidades se abren para Costa Rica ante las nuevas exigencias de tecnología, resiliencia y cercanía de los mercados?
Las cadenas globales están cambiando, pero eso no significa que el comercio se esté deteniendo. El estudio de globalización de DHL que realizamos con la Universidad de Nueva York muestra que la globalización alcanzó un nuevo máximo en 2025 y que el comercio mundial de bienes se aceleró durante el primer semestre de 2026, pese a aranceles y tensiones geopolíticas.
Lo que sí está cambiando es la forma en que las empresas diseñan sus cadenas: buscan más opciones, mayor visibilidad y capacidad de adaptación.
Para Costa Rica, eso representa una oportunidad. El país ya participa en cadenas globales altamente sofisticadas, especialmente en dispositivos médicos. El siguiente paso es fortalecer su capacidad para responder a un mundo donde la resiliencia y la agilidad pesan cada vez más en las decisiones empresariales.
La logística ya no consiste únicamente en trasladar un producto de un punto a otro; también implica precisión, trazabilidad y capacidad de respuesta para atender las necesidades de cada industria, utilizando tecnologías recientes como la inteligencia artificial y las tecnologías predictivas para elegir la mejor opción para los usuarios.