Falta de transparencia en la negociación llevó a Laura Fernández a descartar Acuerdo Transpacífico
Rechazo al acuerdo comercial genera decepción en sector productivo
Varias cámaras empresariales recibieron con decepción el rechazo de la presidenta Laura Fernández al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), también conocido como Acuerdo Transpacífico.
Mantener una visión de largo plazo, ampliar las oportunidades de negocio en todo el mundo y evitar que los cambios de jerarcas afecten la estrategia comercial del país, es lo que pidió ayer el sector productivo a la mandataria después del fallido intento de abrir un nuevo mercado de 600 millones de personas.
La decisión de Fernández implica no solo el archivo del acuerdo comercial que fue negociado por más de dos años, sino que también significó la salida de Indiana Trejos como ministra de Comercio Exterior.
Esto, porque Trejos desacató una orden directa de la mandataria para transparentar el proceso de negociación que siguió Costa Rica.
“No apoyamos la decisión del Gobierno de la República de no continuar con la adhesión al Acuerdo Transpacífico. Consideramos que esta medida es desperdiciar una oportunidad para la competitividad del país y limita una estrategia para diversificar mercados, atraer inversión y generar empleo. Para el sector comercial, este acuerdo abriría oportunidades de acceso a nuevos proveedores, insumos, maquinaria y tecnología en condiciones más competitivas”, dijo la Cámara de Comercio de Costa Rica.
Mientras tanto, Rodney Salazar, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (CRECEX), señaló que es fundamental que “Costa Rica mantenga una visión de largo plazo en materia de comercio exterior, tomando en cuenta las oportunidades que la apertura de nuevos mercados representa para las empresas nacionales, la atracción de inversión y la competitividad del país”.
El jerarca aseveró que respeta la decisión tomada por Fernández, pero hizo un llamado para “preservar la continuidad técnica e institucional de la política comercial, de manera que los cambios en los equipos de trabajo no afecten el seguimiento de las iniciativas estratégicas para el desarrollo económico nacional”.
El único sector productivo que sí celebró la decisión de la mandataria fue el agrícola, ya que consideraban que el acuerdo comercial tenía el potencial de golpear severamente a los agricultores.
“Nosotros vemos con mucha complacencia la decisión de la señora presidenta, que, después de un análisis reposado tras una reunión con representación de alrededor de 46 organizaciones empresariales, llegó a la conclusión de que este tratado puede traer consecuencias negativas, especialmente para el sector agropecuario”, expresó Óscar Arias, presidente de la Cámara de Agricultura.
Por medio de un mensaje al país, la presidenta Fernández anunció que Costa Rica no se incorporará al Acuerdo Transpacífico por falta de transparencia en las negociaciones.
Asimismo, hizo hincapié en que no va a poner a competir a sectores sensibles costarricenses si el panorama no está del todo claro.
“Durante casi dos años, equipos de COMEX negociaron un nuevo acuerdo que pretende abrir un nuevo mercado de 600 millones de consumidores con las naciones de América, Asia y Oceanía. Aunque pareciera una excelente oportunidad, su contenido completo fue declarado secreto por los negociadores. A tal punto que casi nadie sabe en qué consiste, a quién le beneficia y a quiénes afectará. Pese a que instruí a la ministra de COMEX, Indiana Trejos, de compartir el Acuerdo Transpacífico con todos los sectores involucrados, a la fecha ninguno lo ha recibido”, dijo Fernández.
Es por ello que Fernández decidió remover de su puesto a la ministra Trejos e instruyó al Gobierno para que no se firme ese tratado y “se archive de manera inmediata”.
“Como su presidenta, jamás puedo poner en juego el futuro de miles de familias costarricenses que se dedican a la ganadería, a las lecherías, a la producción de frutas y verduras en pequeña y mediana escala. Quienes ignoran cuáles son las reglas del juego de este nuevo tratado o tienen dudas fundamentadas, ¿cómo podrían entonces prepararse para competir con un gigantesco mercado de 600 millones de personas? El Transpacífico no va”, agregó.
El Acuerdo Transpacífico es un acuerdo comercial que busca promover un comercio más abierto, inclusivo y sostenible. Se le considera un “estándar de oro” en acuerdos comerciales por sus altos estándares en áreas como comercio digital, pequeñas y medianas empresas y comercio electrónico.
La alianza está conformada por 12 naciones de las regiones de Asia-Pacífico y América: Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Reino Unido y Vietnam.
Juntos, estos países representan el 15 % del PIB mundial y un mercado de más de 600 millones de consumidores.