La dirección de un proyecto de inversión empieza por comprender qué busca lograr el cliente con ese capital. Más allá de construir una infraestructura, implica entender sus objetivos estratégicos y orientar las decisiones para que la obra contribuya a alcanzarlos, además de cumplir con los plazos y el presupuesto.
Con ese enfoque, ICC, empresa costarricense especializada en la dirección de proyectos de construcción con más de 25 años de trayectoria, obtuvo las certificaciones ISO 9001 e INTE G46 para fortalecer los mecanismos con los que representa los intereses de propietarios e inversionistas.
“ICC ha venido evolucionando durante los años. Hace un tiempo contábamos con procesos, metodologías, tecnología y mecanismos de control, pero quisimos ir más allá. Quisimos dar ese paso extra y fortalecer e integrar todas estas prácticas bajo estándares reconocidos y someter nuestro sistema a una evaluación independiente”, dijo Daniel Villegas, gerente de Control y Calidad de ICC.
La ISO 9001 se enfoca en la gestión de la calidad de los procesos de las organizaciones y la mejora continua, mientras que la INTE G46 está relacionada específicamente con la gestión de proyectos.
Obtener ambas certificaciones responde a dos motivaciones principales para la empresa: profesionalizar sus procesos internos y generar mayor confianza y valor para sus clientes.
Una gestión basada en datos para anticipar riesgos
Uno de los principales cambios impulsados durante el proceso fue fortalecer la capacidad de ICC para medir el desempeño, analizar información y utilizar esos resultados en la toma de decisiones.
“Ahora somos una empresa mucho más orientada a los datos. Hemos fortalecido muchísimo nuestra capacidad de medir, analizar y tomar decisiones basadas en información”, agregó Villegas.
La compañía mide aspectos como la satisfacción de sus clientes, el clima y la cultura organizacional, el desempeño de los procesos y las necesidades de desarrollo de sus colaboradores.
“Lo que no se puede medir es muy difícil de mejorar. Por eso, en ICC promovemos una cultura de medición y toma de decisiones basada en datos”, comentó.
Recopilar información permite identificar oportunidades de mejora y evaluar si las medidas implementadas producen los resultados esperados.
Esta evolución también genera beneficios en dos ámbitos: mejora el servicio que ICC ofrece a sus clientes y fortalece su propia gestión empresarial.
Para los inversionistas, contar con información confiable permite dar seguimiento al avance de los proyectos, conocer los riesgos que enfrentan y evaluar las decisiones necesarias para cumplir los objetivos de la inversión.
Dentro de la empresa, los indicadores y mecanismos de control también aportan información para que sus socios tomen decisiones estratégicas con mayor respaldo.
En este sentido, el avance más importante para la firma ha sido pasar de contar con buenas prácticas individuales a consolidar un sistema integrado de gestión, medible y orientado a la mejora continua.
“Lo que buscamos con todo esto es identificar el riesgo, analizar su impacto en el cronograma, evaluar alternativas y darle a nuestro cliente información confiable para que pueda tomar decisiones a tiempo”, explicó el gerente.
Esto toma mayor relevancia ya que la prevención permite actuar antes de que una dificultad comprometa los resultados de la inversión, en lugar de limitarse a informar sobre un problema cuando ya ocurrió.
Como parte de sus mecanismos de seguimiento, ICC también evalúa la percepción de sus clientes.
Durante el último semestre, la empresa registró una calificación de satisfacción de 94 sobre 100.
Tecnología y talento para mantener la evolución
La optimización de los procesos se complementa con herramientas tecnológicas y una cultura organizacional enfocada en la excelencia.
ICC utiliza plataformas como Procore para centralizar la documentación de los proyectos y Power BI para analizar indicadores y visualizar el desempeño.
Además, creó un comité de inteligencia artificial y datos que impulsa iniciativas para incorporar estas tecnologías en tareas como el registro de lecciones aprendidas, el análisis de cronogramas y la elaboración de minutas.
Sin embargo, la tecnología por sí sola no garantiza mejores resultados.
“El valor aparece cuando logramos combinar herramientas buenas, información confiable y el criterio de personas preparadas para tomar mejores decisiones”, señaló Villegas.
De cara a los próximos años, el objetivo es mantener y mejorar el sistema de gestión, escuchar a clientes y colaboradores, e incorporar herramientas que aporten valor concreto al negocio.
“Para nosotros la excelencia no está en tener o haber obtenido dos certificaciones, sino en desarrollar diariamente la capacidad de mejorar”, concluyó Villegas.