Trabajadores serán vitales para que empresas potencien Inteligencia Artificial, según Deloitte
Un 41% de los empleadores planea reducir su plantilla debido a la IA para 2030, pero ese no sería el camino
La adopción de la inteligencia artificial (IA) dejó de ser únicamente un reto tecnológico para convertirse en una decisión estratégica para las empresas que buscan mantenerse competitivas.
Sin embargo, para este punto, ya que está claro que el éxito de estas herramientas dependerá cada vez más de la capacidad de las organizaciones para combinar tecnología, talento humano, procesos y cultura empresarial.
Así lo plantea el informe Tendencias Globales de Capital Humano 2026, de Deloitte, que advierte que las compañías enfrentan una transformación en la forma en que se organiza el trabajo, se construye confianza y se impulsa la productividad.
La advertencia que lanza Deloitte sobre este tema, es vital en momentos en que un 41% de los empleadores planea reducir su plantilla debido a la IA para 2030.
En ese sentido, uno de los principales desafíos es la brecha entre las intenciones de las empresas y su capacidad para ejecutar cambios.
Por ejemplo, un 88% de las organizaciones considera esencial coordinar talento, tecnología y recursos en tiempo real.
Sin embargo, solamente un 7% asegura estar logrando avances significativos en ese objetivo.
“Hoy medio país anda buscando la herramienta de IA que le resuelva el negocio, como quien busca una pastilla para adelgazar sin cambiar la dieta. Y aquí va el dato que a los vendedores no les conviene que usted sepa: en cualquier adopción de tecnología o transformación digital, el algoritmo pesa apenas un 10% de la solución. Otro 20% son los sistemas, la parte técnica, software y hardware, todo eso que sí se compra. Y el 70% restante, el que decide si esto funciona o se convierte en el elefante blanco más caro de su oficina, es puro ser humano: su gente, su cultura, sus procesos, como gestionan el cambio, su manera de decidir bajo presión”, dijo Diego Rosero, psicólogo y especialista en Inteligencia Artificial del INCAE.
El experto agrega que adquirir una herramienta de IA no garantiza por sí mismo una transformación exitosa, debido a que factores como la cultura organizacional, la gestión del cambio y la capacidad de los colaboradores para adaptarse son determinantes para aprovechar la tecnología.
Talento humano e IA generan mejores resultados
Por otra parte, el estudio también señala que buena parte de las empresas está abordando la IA desde una perspectiva predominantemente tecnológica.
Esto, sin importar que involucrar al talento humano en la educación brinda mejores resultados.
“El 59% adopta un enfoque centrado en la tecnología, pese a que aquellas organizaciones que colocan el diseño humano del trabajo como prioridad tienen hasta 2,5 veces más probabilidades de alcanzar mejores resultados financieros”, indica el informe.
De acuerdo con las tendencias identificadas por Deloitte, el reto para las empresas no consiste solamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en rediseñar la manera en que las personas y las máquinas trabajan juntas.
En este escenario, las organizaciones que logren integrar la IA con sus equipos, procesos y objetivos de negocio tendrán mayores posibilidades de convertir la tecnología en una ventaja competitiva, mientras que aquellas que se concentren únicamente en adquirir herramientas podrían enfrentar inversiones costosas sin obtener los resultados esperados.
Gustavo Barrantes, director general de Quantiko AI, advierte sobre el riesgo de convertir la inteligencia artificial en una obligación para todas las áreas de una empresa, sin analizar primero cuál es realmente el problema que se busca solucionar.
Para el experto, no siempre se requiere de un sistema de IA.
“Hoy pareciera que toda empresa necesita una estrategia de inteligencia artificial. Todo producto necesita incorporar IA. Todo proceso tiene que automatizarse. Y cualquier iniciativa que no incluya las palabras “inteligencia artificial” empieza a sentirse obsoleta (…) En algunos casos la solución será IA. En otros, automatización tradicional. En otros, integrar dos sistemas que nunca debieron estar separados. A veces será cambiar un procedimiento. Y ocasionalmente la solución será tan sencilla como eliminar una tarea”, explicó en un artículo de opinión publicado en La República.
Aunque el informe presentado por Deloitte es global, sus implicaciones para regiones como Centroamérica, Panamá y República Dominicana son claras.
En primera instancia, la agilidad puede convertirse en ventaja competitiva frente a economías más grandes, pero el desarrollo de talento y el “reskilling” serán claves para evitar quedar rezagados.
“Las empresas que logren diseñar esta relación de forma efectiva, construir confianza y adaptarse continuamente serán las que marquen la diferencia en los próximos años”, concluye el informe.