Logo La República

Lunes, 25 de marzo de 2019



COLUMNISTAS


Una defensa admirable

| Jueves 10 junio, 2010



Una defensa admirable


La madre del ex canciller Stagno, doña Jimena Ugarte de Stagno, ha defendido a su hijo y lo ha hecho bien, en contra de las aves rastreras y carroñeras que vuelan bajo y en círculos, que no soportaron la hidalguía del excelente canciller y ser humano que es su hijo, Bruno Stagno.
Me hubiese gustado, a mí también, en una ocasión parecida, que mi madre, que ya había muerto, me defendiera en su oportunidad de algunas aves descritas anteriormente y otras más grandes todavía. Pero no fue así; y desde el cielo, junto al Creador del Universo, me dio la fuerza necesaria para continuar mi lucha en contra de la hipocresía, la envidia y la maldad de algunos pocos seres humanos que vuelan bajo y reflejan su bajeza y mediocridad, como muy bien los describe doña Jimena.
Conozco a la familia Stagno Ugarte desde hace muchos años en actos sociales y deportivos. A Bruno, lo conocí primero como un joven educado y estudioso; así como un buen contrincante de mi hijo en las competencias de tenis; en la segunda ocasión que conocí a Bruno fue cuando aprecié su verdadera personalidad profesional en el campo diplomático, como director de Cancillería, en la época que fui embajador de Costa Rica en la República de Panamá. Y en tercera ocasión, lo conocí como Canciller joven, inteligente y preparado, pero con una sola debilidad, como él mismo me lo confesó: “Don Antonio yo no soy político”. En esa ocasión, pensé, espero en Dios que a Bruno no le propinen una estocada por la espalda como me la dieron a mí.
Familia Stagno Ugarte, personas de bien, humanistas y profesionales triunfadores en todo momento y me duele que la trayectoria diplomática de Bruno se vea, momentáneamente, obstaculizada por algunas personas que se equivocaron. Estoy seguro que don Bruno seguirá trascendiendo en su vida profesional, como águila que es, pues sabrá y logrará superar los escollos que se le presentarán en su vida, para lo cual, hay que luchar fuerte y no darles gusto a las aves rastreras que existen y existirán siempre en nuestro país y en el mundo entero, pues las personas hidalgas, como Bruno, siempre lo serán.
En mi caso, le doy gracias a Dios que existían y existen grandes personas amigas que supieron, saben apreciar y valorar el trabajo que realizo y realicé como embajador de Costa Rica, en dos ocasiones pasadas; como político, sin comentarios; y como empresario, hasta muchos años más, todavía. Compañeros y amigos de la Cámara de Comercio de Costa Rica, de Cámaras Empresariales, de FedeCAMARAS y de muchísimos empresarios y empresarias de este país, mi esposa actual, mis hijos y mi único hermano, otros familiares y amigos, me dieron el agua de vida, la fortaleza y el amor necesario, para seguir mi propia lucha en contra de la maldad, la corrupción y la mentira.
Por lo anterior transmito a don Bruno y a su estimable familia, que algo en política aprendí y puedo resumirlo en la siguiente frase:
“En política hay pocos amigos y también bastantes enemigos, pero lo que hay muchísimo, son intereses”.

Antonio López Escarré
Empresario



NOTAS ANTERIORES