Recuerdo que estando en la escuela, a Panamá, como país se le separaba de Centroamérica. Al referirse a zonas geográficas, los profesores de geografía e historia, nos hablaban de Centroamérica y Panamá. Incluso acercaban más a Panamá con Colombia que con Costa Rica, sus países limítrofes. Todavía muchos no ubican a Panamá como país centroamericano.
Incluso al quedar eliminados del Mundial 2026 los seleccionados de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, no todos afirman que de Centroamérica, solo se clasificó Panamá.
Personalmente, sí consideramos que la selección canalera, representará a Centroamérica en la Copa del Mundo, donde por cierto cayó en un grupo bien complicado con Inglaterra, Croacia y Ghana.
Cuando apuntamos que se clasificaron a este Mundial, selecciones de bajo perfil futbolístico, como Haití, Curazao, Irán, Nueva Zelanda, Cabo Verde, Jordania y Uzbekistán, más otras igual de débiles que pueden salir de los repechajes: Macedonia, Bosnia, Kosovo, Albania, Surinam y Nueva Caledonia, pega más duro sentimentalmente la eliminación de la Selección Nacional y el fracaso al que nos condujo el técnico Miguel Herrera.
Fuera de la Copa del Mundo, la Tricolor cambió de cara y por arte de magia se transformó, como si se tratara de un muy buen boxeador, en “sparring”. Cayeron en la mesa de Osael Maroto, ofertas para que ese “buen equipo de fútbol que no va al Mundial”, foguee a selecciones clasificadas.
Entonces, con nuevo director técnico, el argentino Fernando Batista, la Selección Nacional inicia hoy su propio “Mundialito” en el que enfrentará en “su grupo”, a Jordania, Irán, Colombia e Inglaterra.
A la tesorería de la Federación entrarán miles de dólares por estos juegos amistosos, pero el dinero que se perdió por no asistir al Mundial, supera abismalmente estas “limosnas” que ingresarán como “fogueador” de equipos mundialistas.
Afirmar que hoy, cuando la Tricolor se mida con Jordania, es el primer paso en ruta al Mundial 2030, suena hueco y suponer que el técnico Batista sobrevivirá en su puesto cuatro años, dado los antecedentes patrios, es utópico.
Si vencemos a Jordania con Patrick Sequeira, Jeyland Mitchell, Juan Pablo Vargas, Orlando Galo, Carlos Mora, Jewisson Bennette, Álvaro Zamora, Warren Madrigal, Josimar Alcócer y Andy Rojas, legionarios base de la formación, el triunfo será simplemente una aspirina para el sufrido corazón.gpandolfo@larepublica.net





































