Rodrigo Chaves rechaza que dólar sea factor en decisión de transnacionales para recortar inversión en el país
“A los que quieren el tipo de cambio a 700, 800 o 900 colones: el gobierno no manipula el tipo de cambio, ni lo haríamos", agregó Chaves
En medio del debate sobre la pérdida de competitividad que enfrenta Costa Rica y el anuncio de recortes por parte de transnacionales como Intel, el presidente Rodrigo Chaves desestimó que el tipo de cambio del dólar sea la causa principal de estos movimientos empresariales.
Este miércoles, el mandatario reconoció que el ambiente de negocios en el país “se puede mejorar”, pero atribuyó los ajustes de las compañías a decisiones globales y no a factores locales como la apreciación del colón.
“Seguimos progresando. La decisión de Intel es global, nada tiene que ver con que hayamos quitado a CINDE como agenda de promoción, o al tipo de cambio. El país sigue bien. Es ofensivo a la inteligencia de las personas decir otra cosa”, afirmó Chaves, en respuesta a quienes atribuyen la pérdida de inversiones a la gestión de su gobierno.
Además, el presidente reiteró que su administración no manipula ni manipulará el tipo de cambio, y cuestionó a quienes sugieren llevar el dólar a ¢700 o incluso ¢900 como una vía para mejorar la competitividad.
“A los que quieren el tipo de cambio a 700, 800 o 900 colones: el gobierno no manipula el tipo de cambio, ni lo haríamos. Eso no tiene nada que ver con el reacomodo de Intel”, aseveró.
Chaves insistió en que las soluciones para fortalecer la competitividad deben venir del Congreso, al citar iniciativas como las jornadas 4x3, la reforma al MOPT, el impulso de la obra pública y cambios en el sector eléctrico.
“Podemos hacer mucho, pero esas son competencias del Congreso”, dijo.
El mandatario concluyó haciendo un llamado a valorar otras oportunidades de mejora para el país y agradeció, en nombre de la patria, el trabajo que aún se realiza para atraer y mantener inversión extranjera.
La semana pasada, se dio a conocer la decisión de la firma Intel de cerrar sus operaciones de ensamble y prueba en Costa Rica, junto con el anuncio de la multinacional Qorvo de trasladar su producción a Asia y de Pfizer de reducir la planilla en el país.