Las reservas internacionales que ha acumulado el Banco Central por encima de los $18.600 millones han evitado una mayor caída del dólar, protegiendo, a su vez, sectores clave de la economía, afirma Vidal Villalobos, asesor económico de Grupo Financiero Prival.
En una entrevista con La República, Villalobos explica que el crecimiento sostenido de las reservas internacionales responde a una combinación de factores estructurales, como el dinamismo del turismo, las exportaciones, la inversión extranjera directa —especialmente en zonas francas— y la colocación de eurobonos, junto con una menor demanda de dólares derivada de la caída en los precios internacionales de la energía y una política monetaria que ha incentivado el ahorro y la inversión en colones.
El especialista también profundiza en los beneficios y riesgos de contar con niveles históricos de reservas, destacando su impacto en la estabilidad del tipo de cambio, la credibilidad internacional del país y la capacidad de maniobra del Banco Central de Costa Rica.
Y es que el país no solo cuenta actualmente con una cifra récord de reservas, sino que podría superar los $20 mil millones,
¿A qué se debería el crecimiento sostenido de las reservas internacionales del Banco Central?
En los últimos años, Costa Rica ha sido un imán para la atracción de divisas provenientes de diversas fuentes, entre ellas el turismo, las exportaciones, la inversión extranjera directa, sobre todo en zonas francas, y la colocación de eurobonos en los mercados internacionales, entre otros.
Por el lado de la demanda de dólares, esta se ha debilitado, por cuanto los precios de la energía, particularmente el petróleo, se han reducido de niveles previos.
Además, el Banco Central de Costa Rica mantiene una política monetaria cuyo resultado ha sido una tasa de política monetaria relativamente más alta de la que se puede esperar, considerando los niveles negativos de inflación. Esto provoca una preferencia por la demanda de colones para ahorro e inversión, dejando de lado la demanda de dólares.
¿Cuáles son los beneficios de contar con unas reservas internacionales históricas?
Dentro de los beneficios regularmente aceptados de contar con reservas monetarias robustas están:
Mayor cobertura de riesgo externo: un monto adecuado de reservas permite absorber choques externos repentinos (como caídas en exportaciones, volatilidad financiera global o reducción de flujos de capital) sin generar tensiones abruptas en el tipo de cambio o en la liquidez internacional.
Mayor credibilidad y confianza de mercados: reservas adecuadas mejoran la percepción de solvencia y resiliencia del país ante inversionistas extranjeros, organismos multilaterales y agencias calificadoras, lo que puede traducirse en mejores condiciones de financiamiento externo.
Estabilidad del tipo de cambio y de precios: un respaldo de reservas facilita gestionar la volatilidad cambiaria, lo que, a su vez, reduce la incertidumbre para empresas que operan con divisas y contribuye a mantener la inflación dentro de rangos objetivo.
Intervención moderada: contar con reservas fuertes ofrece al Banco Central un colchón de maniobra para intervenir en caso de perturbaciones externas sin comprometer la liquidez interna.
¿Le preocupa de alguna manera el crecimiento de las reservas internacionales?
El crecimiento de las reservas obedece a mayores compras por parte del Banco Central debido al exceso de dólares en la economía.
De no intervenir, el tipo de cambio estaría aún más bajo, afectando a sectores estratégicos como el de exportaciones, turismo, zonas francas, construcción e incluso al sistema financiero, que tiene exposición a dólares.
El éxito relativo de uno o dos sectores, sin que se acompañen políticas de atención al resto de la economía, puede provocar un efecto no deseado, el cual se explica por el concepto de la enfermedad holandesa. Los sectores exitosos atraen divisas, pero afectan la competitividad del resto de la economía, la que no tiene exposición internacional.
Un riesgo latente es un potencial cambio en la política monetaria del Banco Central, en el sentido de que abandone la compra de dólares y que el tipo de cambio caiga de manera dramática. Un potencial cambio en la política monetaria podría darse en mayo de 2027, cuando venza el plazo de nombramiento del actual presidente del ente monetario.
¿Cree usted que, de mantenerse las condiciones actuales, Costa Rica superará los $20 mil millones de reservas internacionales?
El reciente resultado electoral en el país conlleva la posibilidad de que, con la mayoría relativa de diputados del oficialismo, se aprueben proyectos de ley que impliquen mayores niveles de inversión extranjera directa.
El papel de las asociaciones público-privadas o los préstamos bilaterales para proyectos como el tren interurbano, Ciudad Gobierno y la Marina de Limón, entre otros, suponen mayores ingresos de dólares.
Está presentado en la Asamblea Legislativa un proyecto de ley para la colocación futura de $13.500 millones en eurobonos. Todo ello significa una mayor llegada de dólares.
Si Costa Rica logra el grado de inversión, es muy posible que las condiciones internas de estabilidad política, un Estado de derecho en democracia y un alto talento humano provoquen la llegada de nuevas inversiones.
Con todo ello, es perfectamente factible que las reservas monetarias continúen incrementándose.