El paso de Fernando Batista como técnico de la Selección Nacional fue breve. Dos partidos oficiales, dos derrotas y “chau”.
No pretendemos defenderlo; el derrumbe de la Tricolor en el segundo tiempo contra Curazao no tiene defensa.
Sin embargo, surge un detalle que llama la atención: Costa Rica enfrenta a Curazao el jueves 24 de setiembre. Los legionarios convocados por Batista se presentan al primer entrenamiento entre lunes 21 y martes 22. Hay poco espacio para que el técnico construya una estrategia y enfrentar con éxito el par de compromisos.
Lógicamente, la base de la formación titular del seleccionado serán los legionarios: de los seis convocados, figuran cinco en el equipo estelar: Mitchell, Calvo, Galo, Mora y Alcócer. El único que no sale es el portero Patrick Sequeira.
Minutos después de la estrepitosa caída ante Curazao, se presenta una polémica respetuosa entre Carlos Barahona, lateral derecho de la Tricolor y el entrenador Batista, sobre lo sucedido tácticamente, cuando el técnico mandó a la cancha al defensor Gerard Taylor, para que la Tricolor jugara en defensa con línea de cinco.
El brumoso se abrió en su flanco derecho, Taylor se unió a Mitchel y Calvo y Darril Araya se abrió en el costado izquierdo. La retaguardia se derrumbó y Barahona cuestionó la decisión del técnico.
“No habíamos ensayado la línea de cinco”, manifestó entre otros cuestionamientos.
Entonces, cuando un grupo de futbolistas se concentra para los primeros entrenamientos, dos días antes de un juego oficial: ¿qué otros aspectos tácticos y técnicos por falta de tiempo no se pudieron ensayar?
Ahora, si el cuerpo técnico de la Selección Nacional conocía de antemano la fecha del juego frente a Curazao, que horas después debían viajar a Jamaica para enfrentar a Haití y no disponía de los legionarios con suficiente antelación, era más lógico no convocarlos y jugar los cuatro partidos del grupo de Liga de Naciones con un combinado del medio local.
Un combinado Cartaginés-Saprissa, los dos mejores equipos del Apertura, quizá cumpla mejor papel que el seleccionado.
También se pueden buscar otras combinaciones que involucren a jugadores del Team, la Liga y otros clubes. Puede que convocar a los legionarios para el arranque de esta Liga de Naciones tan apretada en su calendario, no haya sido buena decisión. Lo que siguió con Bryan Ruiz como técnico es un libreto aparte.





































