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Rendimiento medido en Amperes

En la región, al menos Honduras, Panamá y Costa Rica han manifestado algún tipo de interés en desarrollar proyectos para la generación de energía eléctrica y es que si bien dicha generación tiene como consecuencia un potencial impacto ambiental, por la otra es la clave para el desarrollo de las industrias y de la actividad económica de los países.
Otro aspecto que tiene la inversión en proyectos de generación de energía, es que tiende a disminuir el costo del servicio ya que al incrementar la demanda de energía por causa de un mayor desarrollo económico, trae consigo el incremento del costo debido a que la oferta es limitada.
Adicionalmente, hoy en día se puede sacar mucho provecho a la generación de las llamadas energías limpias o de bajo impacto, que utilizan los recursos naturales existentes y que suelen tener bajos impactos negativos para los ecosistemas.
Si bien no es mi intención debatir con los conservacionistas a los cuales les concedo toda la razón, desarrollarse implica ceder un poco de ambas partes, sobre todo cuando el desarrollo es el que está en juego; sin embargo, como mencioné antes, esta no es la intención de esta reflexión.
El punto principal aquí es que los proyectos de generación de energía son de capital intensivo lo que quiere decir es que requieren muchos recursos económicos para la compra de equipos cuyo costo se va disminuyendo en el tiempo y van generando tasas de interés en el tiempo muy atractivas. Las empresas eléctricas que cotizan en los mercados financieros suelen ser muy rentables para los inversionistas y los proyectos individuales o privados (que no necesariamente cotizan en bolsa), suelen ser muy atractivos para los inversionistas.
Este es el tipo de proyectos en los rendimientos pueden ubicarse entre el 9% y el 16% anual en dólares (en estos tiempos de crisis), mientras que las acciones de empresas privadas que operan en el sector eléctrico han rendido en el último año cerca del 12% en promedio, lo cual como mencionamos anteriormente, las hace muy atractivas.
No obstante, las empresas tradicionales de electricidad no se han visto tan favorecidas y es que debido a la naturaleza de sus equipos, muchas de ellas han tenido que recurrir a la generación de energía fósil (utilizando derivados del petróleo), para poder continuar prestando sus servicios lo que las ha hecho ineficientes económicamente frente a la energía eólica e inclusive la hidroeléctrica moderna.
Aquí hay otra gran oportunidad para los mercados de valores centroamericanos de atraer inversionistas y de levantar capital interno, que puede beneficiar mucho más a la economía de la región.


Alfredo Puerta, MBA
[email protected]
Twitter @alfredopuerta

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