Con una inversión superior a ¢40 millones, 18 fincas de Santa Cruz de Turrialba elevaron sus estándares productivos y ambientales para fortalecer la Denominación de Origen del Queso Turrialba.
La iniciativa, impulsada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Fundación CRUSA, permitió que todas las unidades participantes alcanzaran niveles de cumplimiento iguales o superiores al 80% en sus planes de mejora, mientras que seis superaron las metas previstas.
Los recursos fueron destinados a infraestructura productiva, gestión ambiental y ajustes operativos, con el objetivo de fortalecer las condiciones necesarias para sostener la Denominación de Origen, una certificación que exige trazabilidad, cumplimiento sanitario, manejo adecuado del ganado, apego a prácticas tradicionales y vínculo directo con el territorio.
El acompañamiento técnico incluyó diagnósticos individuales y planes de acción adaptados a cada finca o planta procesadora certificada o en proceso de certificación.
Entre los avances reportados destacan mejoras en la planificación del uso del suelo, optimización de potreros en ocho fincas y fortalecimiento de la gestión sanitaria y operativa.
El proyecto, en ejecución desde 2024, promueve la adopción de buenas prácticas productivas, empresariales y ambientales, con una visión de sostenibilidad y valor agregado a largo plazo.
Los resultados fueron presentados en el evento “Innovación, Sostenibilidad y Agrocadenas: El modelo del Queso Turrialba con Denominación de Origen”, realizado en la sede central del IICA en Vásquez de Coronado, San José.
El encuentro reunió a productores y actores del sector para analizar la posibilidad de replicar el modelo en otras agrocadenas del país.
Muhammad Ibrahim, director general del IICA, destacó que el modelo combina diferenciación por origen y sostenibilidad, y ha despertado interés en países del Caribe que han visitado la experiencia para conocer su funcionamiento.
Por su parte, Byron Salas, director ejecutivo de la Fundación CRUSA, agregó: "Este no es un programa aislado ni asistencialista. Es un modelo integral que combina diagnósticos y planes de mejora personalizados, acompañamiento técnico continuo, fortalecimiento empresarial y asociativo, gestión ambiental, innovación, acceso a mercados y comunicación estratégica. Aquí no hablamos solo de capacitaciones, hablamos de cambios reales en la forma de producir, gestionar y comercializar".