Prestigioso enólogo Álvaro Espinoza presentó la esencia de Antiyal en Costa Rica
Con casi cuatro décadas en la industria, el chileno compartió su proyecto como un símbolo de innovación, legado y sostenibilidad en el vino
El reconocido enólogo chileno Álvaro Espinoza, considerado una de las figuras más influyentes en la industria del vino a nivel mundial, visitó Costa Rica para compartir los vinos de su bodega Antiyal, un proyecto que se ha convertido en referencia internacional por su apuesta por la viticultura orgánica y biodinámica.
“Hoy estamos viviendo una gran transformación en la vitivinicultura chilena. Actualmente producimos vinos que compiten con los mejores del mundo, y eso es lo que queremos mostrar: la calidad del vino chileno y la forma en que lo elaboramos, cada vez más ecológica, con mayor conciencia del medioambiente y de las personas que trabajan en la agricultura”, dijo Espinoza.
Fundada en el Valle del Maipo, Antiyal nació como una iniciativa familiar que ha crecido bajo principios biodinámicos, respetando los ciclos de la naturaleza y promoviendo una agricultura más sustentable.
“Comencé investigando y practicando lo que hoy se conoce como agricultura orgánica y, posteriormente, llegué a la biodinámica, que implica un compromiso aún mayor con la limpieza de los suelos y la calidad de los alimentos, tanto en su energía como en su valor nutritivo. La biodinámica se trata justamente de producir alimentos de alta calidad”, comentó Espinoza.
Antiyal: vinos con identidad y raíz chilena
La bodega cuenta con una línea de entrada llamada Pura Fe, compuesta por tres etiquetas:
Además, la casa produce dos vinos de alta gama, ambos ensamblajes:
“Antiyal es una palabra en mapudungún, el idioma de los mapuches, pueblos originarios del centro y sur de Chile. Significa ‘hijos del sol’. Sentí que el nombre reflejaba perfectamente lo que hacía, por eso lo adoptamos, siendo la primera bodega chilena con un nombre indígena”, indicó Espinoza.
Un legado con prestigio internacional
Con casi cuatro décadas de trayectoria, Álvaro es diplomado en la Escuela de Enología de Burdeos, inició su carrera en 1986 y ha trabajado en Fetzer Bonterra (California), además de colaborar con destacadas bodegas de Chile y Argentina como Emiliana, Undurraga, Casas del Bosque, Santa Ema, Apaltagua, Quintay y Luna Austral.
Fue nombrado “Personalidad del Año” por el International Wine Challenge en Reino Unido (2007) y fue incluido en la lista de los 30 enólogos más influyentes del mundo por la revista Decanter (2015).
La visita de Espinoza fue motivada por el creciente interés del mercado costarricense por vinos de identidad y sostenibles.
“Me encanta venir a Costa Rica. Percibo que existe una cultura del vino que está creciendo con mucha fuerza y que cada vez despierta más interés y conocimiento entre las personas. Me alegra profundamente poder estar aquí, compartir nuestra experiencia y seguir construyendo este puente entre ambos países a través del vino”, añadió Espinoza.
Con su visita a Costa Rica, el prestigioso enólogo y productor no solo compartió su experiencia, sino que destacó que el vino es una expresión donde convergen lo agrícola y lo artístico, un producto que nace de la tierra, la ciencia y la pasión.