Óscar Ramírez: el arquitecto de la copa 31 de Alajuelense
En un escenario marcado por la presión por la obtención de títulos, el estratega logró devolver al club a la senda de los campeonatos nacionales
La Liga Deportiva Alajuelense alcanzó el título del Torneo de Apertura 2025 bajo la conducción de uno de los entrenadores más exitosos de su historia reciente: Óscar Ramírez.
El estratega rojinegro, quien asumió el cargo en abril de 2025 tras la salida de Alexandre Guimarães, volvió a guiar al club a lo más alto del fútbol nacional y firmó el cetro número 31 de la institución.
El regreso del “Machillo” se dio en medio de un contexto complejo. El equipo venía de una etapa marcada por constantes cambios en el banquillo, una afición ansiosa por títulos y una directiva presionada por la sequía de campeonatos a nivel local.
Además, Ramírez recibió una planilla conformada mayoritariamente por jugadores solicitados por el cuerpo técnico anterior, muchos de ellos aún desconocidos para el propio entrenador.
Con el paso de los meses, el técnico logró encontrar el encaje adecuado para cada pieza dentro de una idea de juego sólida, probada y fiel a su estilo.
En su primer certamen al frente del equipo, Alajuelense alcanzó la final, que perdió ante Herediano. Sin embargo, ese torneo sirvió como base para consolidar el proyecto.
Ya con una pretemporada completa y mayor conocimiento del plantel, el Torneo de Apertura 2025 mostró a un Alajuelense que fue de menos a más, hasta asegurar el primer lugar de la fase regular varias jornadas antes de su conclusión.
En semifinales, el cuadro manudo eliminó con marcador global de 4-1 a Liberia, que había firmado una destacada campaña.
En la final, el técnico implementó un planteamiento agresivo que aprovechó al máximo los errores del Saprissa, lo que le permitió sellar una victoria global de 5-3 ante su máximo rival, en casa.
Asimismo, el rendimiento general del equipo respaldó el resultado final: 14 partidos ganados, seis empatados y tan solo dos derrotas avalaron el cetro, además de completar la fase final sin perder ningún compromiso.
Como complemento, el club conquistó la Copa Centroamericana y se proclamó tricampeón regional, un torneo que sirvió como prueba para jugadores con poca experiencia, entre ellos el guardameta Bayron Mora.
Las lesiones de Washington Ortega le abrieron espacio al joven arquero, quien respondió con actuaciones determinantes y fue clave en la obtención de ambos títulos.
Ramírez también logró revitalizar a futbolistas como Joel Campbell y consolidar a otros que no habían sido considerados figuras, como Jeison Lucumí.
La solidez defensiva y la eficacia ofensiva, sello característico del entrenador, resultaron determinantes.
Con este nuevo campeonato, Óscar Ramírez suma seis títulos nacionales, todos con Alajuelense, y reafirma su condición de arquitecto que devolvió al club al protagonismo en el ámbito nacional.