Nuevo puente colgante mejora el acceso y une familias del territorio Cabécar
La obra fue impulsada por la Asociación Mar a Mar como parte de su labor de desarrollo rural sostenible y turismo comunitario
En el corazón del territorio indígena Cabécar de Nairi Awari, la comunidad de Tsinikicha celebra la inauguración del Puente Colgante Saldí, una estructura que conecta decenas de familias y caminantes que recorren esta región del Caribe costarricense.
El puente, construido sobre el río Mono, forma parte del emblemático recorrido de El Camino de Costa Rica, un sendero de 280 kilómetros que une el Caribe con el Pacífico y que impulsa el desarrollo rural sostenible.
El proyecto fue gestionado y coordinado por la Asociación Mar a Mar, en el marco de un acuerdo de cooperación con la Asociación de Desarrollo Integral de Nairi Awari (ADIRINA), y por la donación de la William H. Donner Foundation.
“Nosotros unimos a personas costarricenses y extranjeras con la biodiversidad, los distintos microclimas y entornos naturales, así como con las culturas de las comunidades que forman parte del recorrido”, dijo Marta Blanco, directora ejecutiva de la Asociación Mar a Mar.
Durante décadas, el cruce del río representó un desafío para los habitantes del territorio, especialmente en época de lluvias, cuando las crecidas ponían en riesgo la vida de las personas.
Hoy, con esta nueva infraestructura, los vecinos de Tsinikicha y los visitantes nacionales e internacionales cuentan con un paso seguro durante todo el año.
“Este puente evita que las personas se arriesguen al cruzar el río, que durante las crecidas puede generar cabezas de agua y volverse peligroso. Ahora podrán hacerlo de manera segura y, además, atractiva”, señaló Blanco.
La construcción estuvo a cargo de la empresa TreeNets, especializada en soluciones de ingeniería ecológica.
La obra utilizó el Sistema de Anclaje de Tierra Ecológico (SATE), una técnica innovadora que elimina el uso de concreto y minimiza el impacto ambiental.
El proyecto también recibió la asesoría técnica de Ignacio Espino, destacado especialista en la construcción de puentes en Estados Unidos, quien aportó su conocimiento en materia de diseño y seguridad estructural.
“Estamos invirtiendo en diversos proyectos junto con la comunidad indígena. Les hemos ayudado a construir un campamento destinado a recibir turistas que deseen hospedarse allí, brindando así una oportunidad para impulsar el desarrollo de la población local”, comentó Blanco.
El nuevo puente abre las puertas al turismo rural comunitario, al facilitar el acceso a una de las etapas más emblemáticas de El Camino de Costa Rica, reconocida por su riqueza natural y su valor cultural.
“Es importante llamar la atención sobre la necesidad de contar con más infraestructura de este tipo dentro del territorio indígena. Si alguien desea formar parte de una solución de este tipo, puede contactarnos”, concluyó Blanco.