Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 17 Mayo, 2010


Conocimiento y sabiduría.
¿Es sabio quien conoce o es sabio quien comprende; quien entiende; quien reflexiona; quien sabe contar hasta diez antes de…?
¿Quién otorga conocimiento y sabiduría?
La academia del aula o la universidad de la calle; de la vida.
¿Quién sabe más de fútbol?
Alexandre Guimaraes; Hernán Medford, Jeaustin Campos o Roy Myers?
Y…¿ cómo se miden sus conocimientos?
Los cuatro jugaron con el Saprissa, los cuatro hicieron campeones al Saprissa; unos estudiaron antes de ser técnicos, otros después; unos usaron su sentido común para sostener cordiales relaciones con la prensa deportiva; otros quebraron relaciones por sus descontrolados temperamentos.
Unos entrenaron con ropa de marca; otros en pantaloneta; unos reventaron gorras al piso; otros lanzaron chicles a las gradas y otros, sonríen suavemente y parece que nada los altera.
Astuto e inteligente Guima; mortero emocional Hernán; insoportable para quien no lo conoce a fondo, Jeaustin; pan de azúcar, Roy.
¿Qué opinión tendrán de cada uno de ellos, como entrenadores, Jervis Drummond, Andrés Núñez, Víctor Cordero, Douglas Sequeira, Walter Centeno, futbolistas emblemas del campeón nacional que jugaron bajo las órdenes de los cuatro?
Cuatro estilos diferentes; cuatro personalidades distintas; los mismos sueños e ilusiones y la meta final obtenida: el título.
¡Qué interesante!
Nadie, absolutamente nadie pudo romper emocionalmente a Roy Myers la noche del sábado; era su primer título en su primera temporada completa como director técnico del Saprissa y apenas sonreía.
¿Recuerdan las carreras alocadas de Alexandre; los saltos de Hernán y los gritos desaforados de Campos?
Roy, como si nada.
Retrataba una paz interna; un equilibrio emocional; una riqueza espiritual que parece entonces rechazar que sean los conocimientos, los títulos y las maestrías lo que lleva a la victoria.
También se triunfa simple y llanamente por una forma de ser; o por una forma de jugar, porque Roy Myers desde que asumió como entrenador del Saprissa, se propuso que los once futbolistas de turno, jugaran como jugaba él; cómo jugaba maravillosamente él.
¡El maravilloso!
Qué maravilla entonces, cómo la forma en ocasiones supera al aula, a la academia; a la sabiduría y al conocimiento.
¿Dónde hallar a un técnico con todas estas cualidades juntas?
Pep Guardiola, acaso?
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