Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 10 Septiembre, 2016

La dirigencia de la Liga pudo fichar a Farinha mucho antes

Si los dirigentes de Liga Deportiva Alajuelense confiaban en las capacidades de Guilherme Farinha, lo hubieran firmado con anterioridad.
Don Guilherme estaba disponible antes de que los directivos rojinegros ficharan al colombiano Hernán Torres y luego a Javier Delgado.
Digo esto porque los lazos que unían al técnico lusitano con Carmelita y la Universidad de Costa Rica, equipos que dirigía en esos momentos, se hubieran roto con idéntica facilidad a como sucedió en esta ocasión, cuando Farinha inventó cualquier cosa para desligarse de la Academia y pasar a entrenar al León.
¿Por qué la dirigencia de la Liga no le entregó el equipo a don Guilherme en dos oportunidades anteriores que se le presentaron y sí lo hace en una tercera ocasión?
La respuesta solo tiene un nombre: presión.
Y que conste que no estamos poniendo en duda la capacidad de Farinha; la calidad de un técnico se califica mucho mejor cuando es exitoso en clubes pequeños y no como lo hacen los grandes del mundo que firman con un club y exigen refuerzos de primer nivel, como recientemente lo hicieron Mourinho en el Manchester United y Pep Guardiola en Manchester City. Llegar como técnico a un club millonario y exigir fichajes de renombre mundial es un queque. Cualquiera se luce.
Pero hacer lo que hizo, por ejemplo Claudio Rainieri con el Leicester City son otros cien pesos. El italiano sí mostró una calidad exquisita.
Entonces la capacidad de Guilherme Farinha como técnico no está en discusión. Campeonizó con Alajuelense y en Carmelita logró resultados sorprendentes ganando juegos en que claramente se notó su mano de estratega. Parecido en la UCR.
De manera que el tema no va por calificar a Farinha.
La interrogante nace en ese detalle tan significativo de por qué los dirigentes del Alajuelense que hoy lo convocan para que apague el incendio, no lo tomaron en consideración en dos oportunidades muy recientes, cuando el carismático entrenador ya se lucía dirigiendo a clubes pequeños.
Todo apunta a una decisión que tomó la jerarquía del Alajuelense, no con la cabeza fría, sino al calor del momento y que tuvo también como consecuencia negativa el manoseo que se hizo del ídolo local Wilmer López, ahora conocido como “Pato el breve”.