Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 30 Junio, 2016

¿Qué se iba a imaginar Bélgica, que la derrota ante Italia en el primer juego de su grupo, lo lanzaría al sector de la llave más cómodo en la Eurocopa?
Hoy se inician los cuartos de final con el partido entre Portugal y Polonia y siguen mañana con el duelo entre Bélgica y Gales. Las selecciones que avanzan de estos dos partidos juegan una semifinal el próximo miércoles. ¿Portugal-Bélgica?
Podría ser.
Antes, las individualidades lusitanas que lidera Cristiano Ronaldo, junto a Nani, Ricardo Quaresma, Andrés Gómez y Joao Mario, entre otros, tendrán que liquidar el fútbol colectivo de una Polonia que espera con ansia que su goleador, Robert Lewandowski encuentre red, porque se fue en blanco en la fase de grupos y los octavos de final.


El ataque polonés se ha recargado en el ariete del Ajax de Holanda, Arkadius Milik, un señor delantero que es alimentado por las bujías del seleccionado, Kamil Grosicki y Jakub Blaszczykowski.
Contrario a lo que ha sucedido con selecciones nacionales como la chilena, esta actual de Bélgica e incluso la costarricense, Portugal no le ha sacado provecho a una legión de muy buenos futbolistas repartidos en diferentes clubes del mundo, con los que virtualmente no han ganado nada.
Aparte de los ya citados, su portero Rui Patricio está resguardado por una retaguardia de lujo, de primer mundo, donde forman Ricardo Carvalho, para José Mourinho, el mejor central del planeta, al lado de Pepe y Bruno Alves.
De manera que Portugal es favorita para deshacerse de una Polonia con escasas individuales pero muy fuerte grupalmente. Y que conste, que esta Eurocopa es testigo de primera mano de cómo selecciones bien formadas como conjunto, como es el caso de la italiana y la de Islandia, han superado a otras repletas de estrellas pero que no se sintonizan.
Los portugueses desean que Cristiano Ronaldo se eche al equipo al hombro; los polacos cantan de antemano los goles que no llegan de Lewandowski.
La Eurocopa define hoy al primero de sus semifinalistas; mañana Bélgica con Gales y el fin de semana reservado a las potencias del Viejo Continente que se juntaron todas en la otra acera.
Italia-Alemania el sábado, choque de furgones y el domingo, la sorpresiva Islandia que se las ve contra el anfitrión, Francia.