Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 27 Octubre, 2014

La Selección Nacional de Estados Unidos en femenino es de otro planeta; es una de las mejores formaciones del mundo y su clasificación en el primer lugar del premundial que terminó ayer en varias ciudades en que fue anfitriona, solo ratificó su superioridad.
El 6-0 que le endosó a Costa Rica es doloroso por lo abultado, pero no puede jamás opacar el brillo de la gloriosa clasificación que obtuvo la Selección Nacional a la justa mundialista, forjada desde el arranque con la histórica victoria frente a México y terminada con la exquisitez con que se anotaron los tres penales a las trinitarias, dibujos técnicos de Katherine Alvarado, Karol Sánchez y Wendy Acosta, combinados con las soberbias paradas de la portero Dinia Díaz, a tres remates de las caribeñas.
Sin duda que el género “jala” y el Mundial Sub 17 que se celebró con tan notable éxito en nuestro país puso en comunión a los aficionados con las futbolistas. Es que todos las vemos buenas jugadoras, agraciadas y bonitas sin que este último calificativo tenga que ver nada con la práctica del deporte. Son muy lindas “las güilas”.
Entonces, aquel triunfo contra México puso en onda a toda la nación, que otra vez empezó a preguntarse de dónde es que salen esas muchachas que juegan tan bien al fútbol y así, miles de ticos se enteraron de que el equipo de Carlos Avedissian contaba con una súper estrella de nombre Shirley Cruz, figura del fútbol francés, con un anillo de Champions League y coronas locales del balompié galo.
Pero también esa manera de tocar la pelota, de pasarla, de rematar, se gestaba en el fútbol que aportaban varias futbolistas que juegan en las ligas universitarias de los Estados Unidos, con la formación que ello conlleva.
Karol Sánchez, Daniela Cruz, Raquel Rodríguez y Cristin Granados juegan al fútbol en el país donde se practica el mejor balompié femenino del mundo y eso aporta. Además, el campeonato mayor femenino criollo es de peso y competitivo. Repasemos la final entre Saprissa y Moravia repleta de agallas con bronca incluida, para comprender que el fútbol femenino ha crecido, que tenemos una mega estrella en Shirley, otro astro en proyección como Gloriana Villalobos, las “chicas estadounidenses”, Carlos Avedissian como formador y orientador, en fin, una combinación de factores que instalaron a Costa Rica en el Mundial Femenino 2015 en Canadá y que ya mandó al cesto de la basura esa golpiza de ayer que en nada desmerece lo actuado, porque lo actuado fue espectacular.

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