Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 16 Octubre, 2014

Un clásico bien jugado pero perdido, que impulsó al entonces debutante director técnico del Saprissa en esta temporada, Jeaustin Campos, a manifestar que “prefería perder jugando bien, que ganar jugando mal”, y una semana después, cuando derrotó al benjamín, AS Puma Generaleña, atizar la hoguera de la polémica, al decir que “fue más fácil el partido contra la Liga”, fueron el preámbulo del nuevo rostro del campeón nacional, tras la caída de Ronald González.
Cuatro victorias consecutivas, dan respaldo a lo dicho por Jeaustin, el mejor amigo del pianista Jacques Sagot, terminado el clásico.
Saprissa lo perdió 0-2, jugando bien al fútbol; después ganó cuatro juegos seguidos, incluyendo el de ayer en Guápiles, mostrando fútbol del bueno, regular y del malo, pero embolsándose los tres puntos, con Saprihora incluida.
¿Qué hizo Jeaustin Campos para poner a ganar al campeón nacional?
Se animó a darle la titularidad en la portería a Donny Grant, veterano de mil batallas y titular de los morados antes de Luis Ernesto Michel. Fue notorio que los dos jóvenes guardametas que probó el Saprissa en el Invierno, Danny Carvajal y Kevin Briceño, los dos con categoría, no pudieron con el peso del uniforme y una perra mala suerte.
Con un portero confiable, mejoró notablemente la defensa y dentro de ella, dos pilares: Adolfo Machado y Heiner Mora.
Jeaustin se animó también a ese común experimento de los entrenadores, en el sentido de que cualquier futbolista puede ser carrilero, y así vimos un juego a Hanzell Araúz por la derecha, y sentó a Jordan Smith y a Deiver Vega por la izquierda, y sentó a Rafael Morales.
Suerte del nuevo entrenador, se reactivó de la lesión David Guzmán, un pilar de la marca y recuperación. Junto al jugador de moda, Juan Bustos y el táctico Manfred Russell se construyó en zona de máquinas una tripleta de respeto.
Otro acierto del estratega fue darle muchos minutos a Diego Estrada; este muchacho es talentoso hasta los tuétanos pero suma una personalidad complicadísima. Dándole estelaridad brota su talento y el equipo gana.
En ataque, Jeaustin apostó todos los números a Ariel Rodríguez y también acertó. Este 14 es un atacante nato, con remate, picardía y olfato. A su lado, Vega, Colindres, Saucedo y ahora el retorno de Minor Escoe hacen del Saprissa una formación con rostro diferente al que presentaba Rónald González, en resumen, una formación muy acorde en la cancha con el temperamento de su nuevo timonel fuera de ella.

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