Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 24 Septiembre, 2014

¿Quién baila este trompo en mi uña?
Jorge Ortega, gerente deportivo del Cartaginés y quien se sabe los reglamentos del fútbol de memoria, le reclamó al Saprissa su falta de colaboración por no querer adelantar la fecha del partido con los brumosos o mínimo, jugar el pasado domingo a las 11 de la mañana.
La dirigencia del Saprissa se apegó al reglamento que le da un margen de 72 horas, para jugar su siguiente partido, después del que cumplió en Kansas City el pasado jueves con el Sporting.


Era imposible entonces jugar con Cartaginés el sábado.
Para el domingo a las 5 de la tarde, tampoco se cumplía el plazo de 72 horas, pero los morados sumaban un día más de descanso. Entonces no fue que Saprissa no quiso colaborar con Cartaginés como se quejó Ortega. Fue tema de reglamento.
El juego quedó programado para las cinco de la tarde en el Fello Meza, desde luego que con aguacero incluido. Llueve torrencialmente en este crudo invierno en la Meseta Central, de manera que programar un juego en Cartago a las cinco de la tarde, incluye tormenta en la programación.
Los fanáticos del Saprissa se metieron en sus cobijas y desistieron de viajar a la Vieja Metrópoli. Más rico, sabroso y “calientito” mirar el juego por la televisión. Tampoco los cartagos, pese a la calentura del debut de Cristian Bolaños se iban a exponer al huracán de agua, de manera que la recaudación proyectada por los dirigentes brumosos se cayó en la módica suma de 28 melones de pesos.
Daniel Vargas, jerarca brumoso también pegó el brinco al cielo y le reclamó al Saprissa su “falta de colaboración”. Suponemos que la misma de su gerente Ortega.
Pero lo más hermoso viene ahora; Saprissa se negó a jugar a las 11 de la mañana y prefirió el aguacero de las cinco de la tarde, con lodazal incluido. Pero, después de perder el partido con Cartaginés, el técnico morado Rónald González se quejó del estado del terreno de juego que no “es apto para sus jugadores tan técnicos”. “A mis futbolistas les cuesta jugar en una cancha así”, agregó el entrenador de los campeones.
¿Entonces?
¿Por qué no le pidió a sus jefes jugar en la mañana con calor y solcito incluidos, no importa el plazo de las 72 horas? Simplemente seis horas menos de reposo, pero sin agua, charcos, ni lodo.
Se juega el partido a las 11 de la mañana; Cartaginés recauda 28 millones más de colones y quizá el Saprissa hubiera ganado en un terreno “más acorde a la calidad de sus futbolistas”.
¿Quién los entiende?

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