Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 12 Febrero, 2013

Los dirigentes sancarleños deben encender las alarmas.
De pronto empezó a triunfar el Cartaginés y no para de hacerlo; empezó a ganar Pérez Zeledón y empezó a ganar Carmelita. ¡Quién lo dijera!
Por si fuera poco; Puntarenas está invicto.
Se está desgranando la mazorca en la sala del infierno.
El equipo de la Vieja Metrópoli salió despavorido huyendo de las llamas y ahora, más bien aspira al título. Los brumosos les meten nueve puntos de diferencia a los toros, suma respetable para transitar tranquilos el sendero de la competencia.
Los guerreros del sur motivados por el nuevo cacique Daniel Casas, sacaron las flechas de sus arcos y volvieron a disparar con certeza; ahora marcan una distancia de siete puntos con los del norte.
El sur se fugó y el norte se varó.
No sé si recuerdan una Nota que le hicimos a Puntarenas una semana antes de que despidieran al Macho Mora, escribimos bellezas del equipo porteño, porque consideramos que tiene una de las mejores retaguardias del campeonato, aunque ahora no están jugando todos, pero contar con pilares como Roberto Wong, Dario Delgado, Rafael Núñez y Roberto Segura, más los pimientosos carrileros Ricardo García y Pedro Leal es sello de garantía, pero además, la nómina chuchequera está repleta de talento. Es pequeña de estatura pero inquieta, traviesa y mordaz. Daniel Quirós, Johan Venegas, Diego Brenes, Bryan Sánchez, Jason Peña y otros, tienen características similares que los convierten en futbolistas traviesos, con posibilidades reales para cualquier trastada. Y si no que lo diga el Saprissa.
Ahora, numéricamente el Puerto no se ha podido alejar mucho de San Carlos, está solo un punto arriba pero con un juego menos, de manera que los chuchequeros todavía huelen a humo.
La gran sorpresa es Carmelita; el equipo que Tano puso como el más firme candidato al descenso. De pronto el equipo del barrio erizo hinca a su papá y lo humilla en su propia casa y amarra una victoria de campanillas que lo motiva a repetir la faena, esta vez en Limón. El “ojo de tigre” sabe lo que tiene y explota hasta la última gota de capacidad de sus futbolistas. Berny Solórzano y Esteban Armijo están en su punto; los veteranos Eduardo Gómez y Carlos Castro sostienen atrás; don Orlando de estratega, ordena el resto.
Seis puntos seguidos; impresionante.
Sí; los dirigentes sancarleños deben sonar las alarmas.

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