Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 4 Enero, 2008

NOTA DE TANO


Cada vez que la Federación Costarricense de Fútbol reúne a la prensa deportiva para que Hernán Medford anuncie la lista de jugadores convocados a una nueva Selección Nacional, se producen los diálogos o monólogos de siempre.
Si un periodista le pregunta a Hernán por qué no convocó a fulano de tal, el entrenador de la tricolor le contesta.
“Yo solo hablo de los que están en la lista”.
Entonces, otro periodista le pregunta sobre alguno de los jugadores que están en la lista y Medford contesta.
“Lo convoqué porque está jugando muy bien”.
Y no hay más explicaciones.
Cada uno para su casa, los periodistas a escribir, los jugadores a entrenar, la “Sele” a jugar, a empatar o perder como ha sido la costumbre últimamente y aquí no ha pasado nada.
Hace pocos meses, el presidente de la Federación, Eduardo Li, convocó a la prensa deportiva a un convivio en el Hotel Irazú con la presencia en pleno del cuerpo técnico de la Selección Nacional y algunos otros dirigentes.
La reunión me pareció y creo que los colegas presentes comparten mi criterio, enriquecedora.
Se habló a calzón quitado, con respeto, con decencia y cara a cara; no fue para nada una reunión cómoda para ninguna de las tres partes: dirigencia, cuerpo técnico y periodistas.
Quedamos en que íbamos a seguir reuniéndonos; recuerdo que una de mis sugerencias era que ya fuera la gente de Repretel o de Teletica invitara al cuerpo técnico y a los periodistas interesados a mirar juntos en los canales los vídeos de los partidos de la Selección para analizarlos, alabarlos o cuestionarlos en grupo.
Si se hace este ejercicio con decencia, no cabe duda de que va a mejorar la relación entre cuerpo técnico y periodistas, tan necesaria de cara a la eliminatoria mundialista que se acerca.
Decenas de dudas y de interrogantes que se quedan en el aire, precisamente por lo señalado en el inicio de esta Nota, se aclaran cuando personas respetuosas de la opinión ajena se sientan a conversar, a dialogar, a intercambiar criterios.
Desde luego que la idea no fructificó y no fracasó por culpa de la prensa; o Eduardo Li se desinfló o a Hernán Medford no le hizo gracia la sugerencia.
Ya sabemos que en aspectos técnicos, los entrenadores son los dueños absolutos de la palabra y de la bola, aunque luego en los partidos, sus discípulos no sepan tratarla, ni moverla.
Por eso insistimos tanto en lo necesario y urgente de que exista una Comisión Técnica de verdad, escogida con personas intachables en ese campo, para que supervise las decisiones del cuerpo técnico a la hora de enchufar y desenchufar a los futbolistas.
El cuerpo técnico de la Selección Nacional está obligado a darle cuentas a alguien de sus decisiones, porque si no, seguimos en el mismo limbo que con Guimaraes en 2006 nos enrumbó al fracaso germano.

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