Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 8 Mayo, 2009



Manny Ramírez, aquel brillante jardinero de los Indios de Cleveland de 2000, que se marchó de la Tribu en busca de millonarios horizontes, como lo hicieron pocas temporadas después en hilera interminable: Bryan Giles, Bartolo Colón, Sandy Alomar Jr., Jim Thome, Kenny Lofton, Roberto Alomar, Travis Fryman, Juan “Igor” González; más recientemente Kevin Milwood y el mago Omar Vízquel y la temporada anterior C.C. Sabathia y Casey Blake, dio positivo a un control antidopaje y de una vez, ayer, fue suspendido por 50 partidos.
La noticia del hoy pelotero mimado de los Dodgers, cuyo uniforme con el número 99 y todos los signos externos relacionados con el extraordinario pelotero dominicano se venden por miles, causó estupor y desilusión en los entornos del deporte nacional.
Hoy se valora no solo el daño que la noticia causa a la imagen del béisbol, sino la repercusión para su propio equipo de los Dodgers de Los Angeles, que tiene la mejor marca en las mayores y ha batido un récord histórico con 13 triunfos consecutivos en su campo.
El piloto de los Cachorros, Lou Piniella, reiteró que ese tipo de noticias para nada favorecía la imagen y proyección de limpieza del deporte del béisbol.
“Mi preocupación son los Cachorros y por lo tanto no tengo tampoco conocimiento de lo que ha sucedido con Ramírez, pero ciertamente no es la mejor noticia que podíamos recibir”, señaló Piniella.
Por su parte, el veterano piloto de los Cardenales, Tony La Russa, pensó que se trataba de una broma:
“estás tomándome el pelo”, dijo a quien lo informó, para luego comprobar que era verdad.
En las reacciones prevaleció el asombro y la frustración, al considerar que vuelve a llegar en el peor momento para la imagen de los atletas profesionales que además ganan millones de dólares.
Ramírez firmó un contrato con los Dodgers por dos temporadas y $45 millones y ahora se quedará sin un tercio del mismo.
Manny anunció a través de un comunicado oficial que no fueron esteroides, sino una medicina que le recetó un médico que contenía una sustancia prohibida.
“Según el reglamento, ese error ahora es mi responsabilidad”, dijo Ramírez en un comunicado divulgado por el sindicato de jugadores. “Me aconsejaron no decir nada más por ahora”.
Agregó que en las cinco últimas temporadas le realizaron unos 15 controles antidopaje y todos fueron negativos, pero el más reciente lo coloca en la lista de jugadores cuyas carreras se han visto manchadas por la sospecha o el uso confirmado de drogas, entre ellos Mark McGwire, Barry Bonds, Roger Clemens y Alex Rodríguez.
Ni los Dodgers, ni su mánager Joe Torre dieron a conocer algún comunicado oficial, aunque se esperaba que lo harían anoche antes del juego contra Nacionales en Los Angeles.

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