Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 28 Agosto, 2018

Team bajó al quinto puesto: nada le pasará

Cuando a la Selección Nacional le va mal en sus competencias internacionales, la prensa deportiva se engolosina y responsabiliza en mucho ese fracaso, como reflejo o consecuencia de un campeonato nacional poco exigente y competitivo.

El campeonato de fútbol costarricense es de los menos exigentes del planeta, usualmente nunca pasa nada y comúnmente clasifican siempre los mismos.

Cada muerte de obispo se presenta una sorpresa y el título viaja a una vitrina que no es de Saprissa, Herediano o Alajuelense.

El pasado fin de semana en la fecha seis, se le presentó al Herediano una situación que pudo resultar caótica, si nuestro campeonato fuera “de verdad” y no de “mentirillas”. Cuando decimos “de verdad” nos referimos a los campeonatos europeos. Todos contra todos a dos vueltas y punto.

En la fecha seis, el Herediano que marchaba de segundo, detrás del Saprissa, empató 0-0 con el Cartaginés, resultado que les permitió a tres equipos rayarlo en la clasificación general, de manera que el Team amaneció ayer lunes en el quinto lugar de la tabla.

Carmelita, Pérez Zeledón y Alajuelense, que triunfaron en sus respectivos compromisos, sobrepasaron al Herediano en la clasificación y lo empujaron a un quinto puesto, posición que en el fútbol costarricense no te manda a ninguna parte.

Bajo otras circunstancias y con un formato de torneo más exigente, tendríamos a este Herediano —que utilizamos hoy de ejemplo pero puede ser cualquier otro equipo—, contra la pared, obligado a superarse para pasarles por encima en un lapso no muy largo, a cuatro equipos si desea ser el monarca.

Ese empate ante Cartaginés y la pérdida de dos puntos, le costaron al Team tres lugares en la clasificación. Un par de derrotas más podrían sacarlo de ir por la corona, lo que obliga a los técnicos a la alta competencia.

Pero, al Herediano no le va a pasar absolutamente nada. Ahorita se acomoda, gana dos o tres juegos y se asegura el pasaporte a la famosa cuadrangular final, que en Costa Rica es el “campeonato de verdad”.

El título se define en la cuadrangular.

La primera fase es un dechado de mediocridad, con juegos en su mayoría de escaso nivel, donde normalmente ganan los mismos y pierden los mismos y si por ahí uno de los grandes se lleva un susto, como le pasó ahora al Team, hay suficientes fechas y espacios para finalmente bregar por la corona.

Sin competencia, no hay excelencia.

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