Una de las mejores versiones de la selección de México, le pasó por encima sin mayores problemas a su similar de los Estados Unidos, la derrotó 2-1 y conquistó su décima Copa Oro.
Sorprendida en el minuto 4 con la anotación de Chris Richards, un minuto después el equipo de Javier Aguirre se apoderó del dominio y mando de la final y no lo soltó hasta lograr el gol del triunfo y la corona.
México se jugó un “partidazo” y combinó sus virtudes tácticas, con el flojo desempeño de su rival, formación que Mauricio Pochettino atrincheró en zona defensiva, con un 4-5-1 que dejó huérfano y desamparado a su peligroso ariete, Patrick Agymang, abandonado por una zona de volantes que presentó su versión más débil del torneo: Tillman, Luna, Adams y Berhalter fueron un fracaso en la confrontación.
La exquisita presentación mexicana lanzó lecciones tácticas para los colegas del “vasco” Aguirre y Miguel Herrera debe tomar apuntes.
Este triunfo de México, valora el empate que le sacó Costa Rica en la fase de grupos, pero para tener éxito en lo que sigue de la eliminatoria mundialista, ahora que vamos a enfrentar a una Honduras motivada y crecida por su buen desempeño en esta competencia, el “Piojo” debe trabajar extra para copiar tantas lecciones tácticas que dibujó la selección mexicana.
La primera fueron las sociedades en la formación Los defensas laterales, Jorge Sánchez y Jesús Gallardo, atacaron más que defendieron, porque fueron protegidos cuando atacaron, por Roberto “Piojo” Alvarado y Alexis Vega respectivamente. Además, a este binomio se unió a la hora de pasar a la ofensiva, el “chaval” Gilberto Mora por la derecha y Marcel Ruiz por la izquierda, quien fue el que sirvió pase magistral a Raúl Jiménez para que empatara el partido.
Tres jugadores unidos, asociados, casi que jugando pegados por la derecha: Sánchez, Alvarado y Mora y otra tripleta por la izquierda: Gallardo, Vega y Ruiz.
Como eje, equilibrio, capitán, de estas sociedades, un futbolista de clase mundial: Edson Álvarez, volante central del West Ham United y astro de la nómina de Aguirre. Costa Rica no cuenta con un futbolista de su clase.
Y adelante, completa un goleador nato, un “matador” similar al charrúa Luis Suárez: el 9, Raúl Jiménez, ariete del Fulham inglés, quien estremeció a los anfitriones con un golazo descomunal.
El fútbol es disciplina colectiva y la selección de México lo demostró.





































