La siembra de café Robusta permitirá nuevas oportunidades laborales en Costa Rica
La agricultura del café en Costa Rica demanda trabajo tanto de profesionales y técnicos, como operativos y mano de obra de campo y recolección.
La siembra de café Robusta en Costa Rica, que se había prohibido en 1998 por razones fitosanitarias, se reanudará en el país como parte de la reactivación económica gracias a la agricultura, además esta práctica permitirá nuevas oportunidades laborales para las zonas vulnerables.
Con este impulso económico para Costa Rica se estima que en un plazo de 15 años se incorporen 2,400 productores de café, así como la generación de 2,000 empleos permanentes, 10 mil personas empleadas en recolección de cosecha y 1,000 en beneficiado y transporte.
“La agricultura del café demanda trabajo tanto de profesionales y técnicos, como operativos y mano de obra de campo y recolección, además de los trabajos que derivan de la activación económica de las regiones, el proceso industrial, encadenamientos resultantes y familias productoras incorporadas”, comentó Enrique Carvajal, vocero de la Cámara Nacional de Cafetaleros.
Dentro de las zonas más aptas para el cultivo del café Robusta se encuentran Upala, San Carlos, Pacífico Central, Sarapiquí y las llanuras de Guanacaste. Por un lado, estas regiones no compiten con la producción de café arábico, puesto que éste se siembra en alturas superiores a los 900 metros sobre el nivel del mar, por lo que no es óptimo para el café Robusta por sus requerimientos agroclimáticos.
Además, las áreas destinadas para el Robusta son privilegiadas por contar con amplios terrenos en desuso con potencial para la caficultura, que se conoce por ser un dinamizador de las economías rurales.
“Las regiones con potencial para la siembra de café robusta coinciden con zonas con índice de desarrollo humano más bajos del país. Esta es la especie que mayor incremento en la demanda ha tenido en los últimos 40 años”, dio a conocer por su parte el Ing. Juan Diego Araya, vocero de la Cámara de Exportadores de Café.
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Los representantes del sector cafetalero nacional (impulsores del proyecto), entre ellos la Cámara de Exportadores de Café, la Cámara de Tostadores y la Cámara Nacional de Cafetaleros, recomendaron que para el cultivo del café se deberán establecer parcelas de experimentación para probar diferentes variedades de robusta, con ello se llevarán a cabo las pruebas por parte de los trabajadores para que después capaciten a los productores con un enfoque de productividad máxima.
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Por su parte, los productores nacionales se verían beneficiados con una demanda mundial organizada y un mercado en el cual Costa Rica tiene camino recorrido y reconocimiento mundial.
La siembra de café es una actividad regulada e impulsada a través del Instituto del Café (ICAFE), que garantiza un precio mínimo para el productor de acuerdo con las condiciones del mercado, cosa que no ocurre con otros productos. La gran ventaja de la producción del café es que existe vasta experiencia en el financiamiento a nivel país que puede ser utilizada para apoyar los emprendimientos de este producto.