Los sectores más vulnerables continúan destinando una parte desproporcionada de sus ingresos a cubrir necesidades básicas
Pese a que Costa Rica mantiene una inflación controlada y una moneda fortalecida, la mayoría de los hogares sigue sin sentir alivio en su economía.
Así lo advierte el Informe Estado de la Nación 2025, que describe un panorama económico estable en los indicadores macro, pero con escasa mejora en la calidad de vida de las familias, especialmente las de menores ingresos.
El estudio fue dado a conocer este jueves.
Y es que, durante el 2024, el país registró una inflación del 0,8%, consolidando un periodo de precios estables tras el -1,77% del año anterior.
Sin embargo, esa aparente estabilidad no se traduce en bienestar generalizado.
Los sectores más vulnerables continúan destinando una parte desproporcionada de sus ingresos a cubrir necesidades básicas: hasta un 40% del gasto familiar se dirige a la compra de alimentos, un rubro que sigue aumentando por encima del promedio general de precios.
El investigador Luis Vargas Montoya, del Estado de la Nación, explicó que aunque el poder adquisitivo muestra cierta recuperación, aún persisten profundas brechas entre los distintos grupos sociales.
“La mejora es parcial y desigual. Los hogares de ingresos bajos enfrentan un mayor peso del costo de vida, mientras los estratos medio y alto lograron recuperar sus ingresos reales con más rapidez tras la pandemia”, detalló.
Los datos del informe reflejan que entre 2006 y 2022 los salarios reales crecieron apenas un 13%, siete puntos menos que el aumento de la productividad laboral (20%).
Esta diferencia evidencia que el crecimiento económico no se ha traducido en mejoras proporcionales para los trabajadores, lo que amplía la desigualdad y frena la movilidad social.
Golpe a la productividad
A la par, el fortalecimiento del colón ha generado un nuevo punto de tensión.
Desde mediados de 2022, la moneda nacional muestra una apreciación sostenida frente al dólar.
Si bien esto reduce el costo de bienes importados y contribuye a mantener baja la inflación, también encarece las exportaciones y afecta la competitividad del sector externo, uno de los pilares del crecimiento económico costarricense.
Países como Chile, México, República Dominicana y Colombia se han vuelto más atractivos para el comercio internacional en comparación con Costa Rica.
En materia fiscal, el informe advierte un deterioro progresivo del balance primario, impulsado por un menor crecimiento de los ingresos públicos y un gasto que sigue en aumento. Aunque la reforma fiscal de 2018 permitió estabilizar temporalmente las finanzas del Estado, las señales actuales apuntan a un debilitamiento de esa estabilidad.
“La única variable que el Gobierno puede controlar es el balance primario por el lado del gasto, y su evolución muestra un retroceso en los últimos tres años”, señaló Vargas.