Icoder justifica Juegos Nacionales cada dos años con promesa de reorganizar el sistema deportivo
Donald Rojas considera que un ciclo de un año no resulta suficiente para desarrollar procesos clasificatorios completos y ordenados
Los Juegos Deportivos Nacionales cambiarán su formato a partir de 2028 y pasarán a disputarse cada dos años, una decisión impulsada por el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (Icoder) con el objetivo de replantear la planificación deportiva nacional.
El anuncio ha generado interrogantes sobre cómo funcionará el nuevo modelo competitivo y cuál será la estructura que se implementará en el deporte costarricense.
En conversación con La República, Donald Rojas, director del Icoder, explicó que gran parte de la propuesta busca establecer un sistema a nivel cantonal para desarrollar eliminatorias y procesos competitivos, ya que considera que un año resulta insuficiente.
“Lo que estamos analizando es el tiempo que se requiere para poder desarrollar adecuadamente las eliminatorias cantonales y los campeonatos nacionales. Cuando hablamos de un sistema integral del deporte en el país, debemos preguntarnos en qué momento se van a realizar esas eliminatorias y competencias nacionales, si cada año toda la atención y los esfuerzos están enfocados únicamente en los Juegos Nacionales”, señaló Rojas.
En cuanto a los detalles específicos sobre cómo funcionará el nuevo proceso clasificatorio, indicó que primero se tomó la determinación de realizar el evento cada dos años y que el plan detallado será presentado en los próximos meses.
“Para octubre de este año ya debemos tener definido, en blanco y negro, todo el plan estratégico. A partir de ahí, en 2027, se iniciará un proceso de capacitación, socialización y trabajo logístico junto con los comités cantonales y las organizaciones de cada comunidad, con el fin de que este proyecto realmente pueda concretarse”, comentó Rojas.
Otro de los aspectos que aún no está claro es el destino exacto de los recursos económicos que dejarán de invertirse durante los años sin Juegos Nacionales.
Aunque el Icoder asegura que los recursos serán dirigidos al fortalecimiento de las bases deportivas, todavía no existe una distribución detallada ni un mecanismo públicamente definido.
“Los recursos que no se ejecuten en las finales nacionales, bajo la propuesta de realizarlas cada dos años, serán dirigidos al desarrollo de los deportes desde las bases, por medio del trabajo de los comités cantonales y las federaciones deportivas”, añadió Rojas.
El director del Icoder además descartó la posibilidad de que se genere un vacío generacional por el aumento en el tiempo entre ediciones.
“Los Juegos Olímpicos se realizan cada cuatro años y, aun así, no existen vacíos generacionales. Parte de la propuesta que queremos establecer consiste en definir edades adecuadas y procesos bien estructurados que permitan desarrollar correctamente la planificación deportiva. De esta manera, se busca garantizar que todas las disciplinas puedan contar de forma constante con nuevos exponentes”, mencionó Rojas.
Desde la institución consideran que el sistema deportivo actual carece de coordinación y planificación a largo plazo, razón por la cual justifican el cambio como una oportunidad para reorganizar procesos que, según reconocen, hoy no están claramente definidos.
“Lo que queremos es establecer un sistema deportivo claro para el país, donde se defina en qué momento se debe masificar el deporte, cuándo inicia el camino hacia la alta competencia y en qué etapa se comienza a trabajar el máximo rendimiento. Hoy, muchas de esas cosas no están definidas. Por eso, consideramos fundamental sentarnos, ponernos de acuerdo y construir un sistema sólido que, de aquí a 10 o 15 años, nos permita generar resultados importantes en los Juegos Olímpicos”, argumentó Rojas.
Finalmente, el jerarca manifestó que continuarán evaluando constantemente la efectividad del modelo bianual, aunque reiteró que considera que el formato anual ya no está dando los resultados esperados.
“Posiblemente, durante el trabajo de 2027, vamos a poder determinar si realmente tomamos la mejor decisión en cuanto a la planificación y aplicación de esta medida en el tiempo. Creemos que los plazos actuales sí nos permiten lograrlo; sin embargo, tampoco hay nada escrito en piedra y, si es necesario, podríamos realizar ajustes. Lo que sí no debemos dar por sentado es que tengamos que volver a hacerlo cada año únicamente por costumbre, porque lo que se ha venido haciendo hasta ahora no necesariamente está dando los mejores resultados”, concluyó Rojas.