El Fondo de Desarrollo de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (FODEMIPYME) se ha consolidado como un pilar estratégico para el crecimiento económico inclusivo en Costa Rica.
Estas unidades productivas representan el 97 % del parque empresarial del país, según datos del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC). Su rol es crucial para el empleo y la dinamización de las economías locales.
Mauricio Arias, director ejecutivo de FODEMIPYME, explica que la misión del fondo va más allá del financiamiento.
“Somos un fondo especial creado por una ley de la República con el objetivo de fomentar y fortalecer el desarrollo de la micro, pequeña y mediana empresa”, afirma.
Un acompañamiento en las etapas más difíciles
Arias señala que el apoyo temprano es vital para los emprendimientos que enfrentan altos niveles de riesgo.
“Parte de nuestros segmentos de atención son las micro y pequeñas empresas que inician el camino del emprendimiento. Sabemos las barreras que deben superar cuando los empresarios toman la decisión de avanzar con un negocio”, indicó.
En esas fases iniciales, los emprendimientos suelen atravesar lo que se conoce como el “valle de la muerte”, los primeros dos o tres años de operación en los que muchas empresas no logran consolidarse.
Para contrarrestar ese escenario, el fondo ofrece capacitación, asistencia técnica, consejos financieros y un modelo formativo diseñado para que las pymes crezcan con mayor seguridad.
“Tratamos de fortalecerles en esas etapas de inicio mediante apoyo técnico y cierre de brechas, para que maduren con un nivel de seguridad óptimo”, puntualiza Arias.
Requisitos para acceder a los programas
El director ejecutivo aclara que no todas las empresas pueden solicitar de inmediato un crédito con fondos de FODEMIPYME. “El primer requisito es tener una empresa en actividad y estar inscrita en el Ministerio de Economía como PYME. Para acceder directamente al financiamiento se requiere al menos un año de operación”, explicó.
Sin embargo, también existe una ruta para quienes aún no cumplen ese requisito. “Las empresas que tienen seis, siete u ocho meses pueden ingresar como emprendedores, categoría reconocida por el MEIC. Ellos acceden a nuestros programas de acompañamiento, que incluyen la elaboración de un plan de negocio y el fortalecimiento de las capacidades del empresario”, agregó.
La idea es que, tras ese proceso de maduración, las empresas estén listas para optar por un financiamiento con mayores probabilidades de éxito.
“Tenemos claro que en el tema pyme no todo es crédito. El componente de acompañamiento es sumamente necesario”, enfatizó Arias.
Resultados que muestran impacto
El año 2024 cerró con resultados positivos. El Programa de Servicios de Desarrollo Empresarial del fondo atendió a casi 600 micro, pequeñas y medianas empresas. A través de capacitaciones y asesorías, varios emprendimientos lograron dar el salto hacia la formalidad.
“Al final del 2024, vimos que entre 10 y 12 empresas lograron formalizarse gracias al acompañamiento. Probablemente, sin este apoyo, no habrían alcanzado ese punto”, aseguró Arias.
El impacto se refleja en historias concretas. Una de ellas es la de una microbióloga recién graduada que soñaba con abrir su laboratorio clínico.
“Es muy difícil que una persona recién salida de la universidad pueda acceder a financiamiento. Generalmente, la banca exige dos o tres años de actividad”, comentó Arias.
En este caso, la profesional pasó por procesos de incubación, aceleración y formación con el respaldo de FODEMIPYME. Hoy dirige un laboratorio clínico en San Marcos de Tarrazú, en la zona de Los Santos.
“Ya genera empleo, tiene una facturación importante y es un ejemplo de éxito nacido gracias a un proceso formativo con nuestro programa de desarrollo empresarial”, resaltó.
Perspectiva hacia el futuro
El trabajo del fondo busca no solo financiar proyectos, sino también construir un ecosistema de emprendimiento más resiliente. Arias insiste en que el acompañamiento marca la diferencia en la sostenibilidad de las pymes.
“Despacio, porque precisa, pero con buena letra. Eso es lo que buscamos: que las empresas logren crecer con bases sólidas”, concluyó.
Con casi 600 empresas atendidas en un año y casos de éxito que ya generan empleo formal, FODEMIPYME reafirma su papel como un aliado esencial para el desarrollo económico del país. En un entorno donde la mayoría de las empresas son micro y pequeñas, su impacto resulta clave para reducir la mortalidad empresarial y promover un crecimiento inclusivo.