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Viernes 28 Noviembre, 2014

El punto en cuestión es valorar, en el momento de la compra, si es necesario llevarlos o no


En días de consumismo extremo


¿Te estás dando cuenta que compras con tu dinero?
Tal vez usted no se ha puesto a pensar en la ubicación de los productos pero créame, los mismos han sido cuidadosamente colocados para cumplir y llevar su mensaje de “cómprame” o “llévame a casa” a toda costa. De lo anterior siempre intento salir de mi casa con el estómago lleno o llevar una lista lo más certera posible ya sea en mi mente o en un sencillo papel, para evitar ese efecto de “bolsa llena... productos innecesarios” que siempre se da cuando llegas a tu casa y desempacas las bolsas del súper o del mall encontrándote artículos que, cuando piensas en frío, los usarás poco o nada y harán que tu economía en ese momento se haya sacrificado sin necesidad...
Recuerda que lo que compras es para usarlo o para consumirlo, por lo que siempre cuando estés al frente de un artículo que te tambalea la mente, piensa es ¿necesidad o deseo?
Con un sencillo ejemplo de compra y venta lo podrás entender mejor: una necesidad es algo que no se puede dejar de adquirir o comprar, como es el arroz, frijoles, azúcar del mes; un deseo es el adquirir algo que no es necesario tener como los ingredientes de un postre exótico, para citar un ejemplo, a menos que tengas una cena de negocios todos los días…
O una moderna pantalla plana que llegue a embellecer tu sala...
En todo momento es una necesidad ir al supermercado para las compras del mes, eso está claro, pero si te pones a pensar en la cantidad de productos que ponemos en el carrito de compras por solo ponerlos, te darías cuenta de que ahí está el negocio de la preventa, es decir, está dando resultado toda la publicidad que te invita a comprar. Y lo mejor del caso, se siente bien el llenar el carrito de compras y más aún el pasar la tarjeta de crédito y todo eso es “gratis…”, ya que el precio que pagas lo verás unos días después....
El punto en cuestión es valorar, en el momento de la compra, si es necesario llevarlos o no. Lamentablemente dejamos eso la mayoría de las veces, al momento de pagar en la caja y tenemos una fila de cinco o seis personas haciéndote “feo”, pues decides devolverte para dejarlo en la góndola o más aún por vergüenza lo compras y luego te sientes culpable de haberlo hecho, es decir, “goma moral”.
Recuerde en estas épocas de Navidad y Año Nuevo, el objetivo de todo negocio es vender y maximizar sus ventas, pero la otra parte no se la dicen a uno y es: maneje su dinero adecuadamente para que la compra que va a realizar sea realmente lo que necesita y no malgaste su esfuerzo en artículos que pueden esperar.
No estoy diciendo que no puede darse un lujito de vez en cuando, como una buena comida o un delicioso postre exótico como le acabo de mencionar, pero hágalo pensando en su familia en sus ingresos y en la capacidad de pago para las semanas siguientes. Créame, una vez que se le haga “maña” este consejo, maximizará su sueldo, su aguinaldo y dormirá mejor, pues con sus propios recursos adquirirá lo que desea.
El asunto es no gastar, es invertir en lo que se necesita pero conciente que tienes el control de tu mente y no eres presa de los cientos de anuncios que te invitan a comprar evidentemente con tu dinero…
¡¡¡Que pasen una excelente Navidad y pronto nuevo año!!!

Mijail Alpízar P.
[email protected]
Mercadeo & Ventas Inteligente