San Lucas Treetops Dining Experience inicia una nueva etapa en Monteverde con la incorporación de cuatro espacios que amplían su propuesta gastronómica y sensorial.
El proyecto suma un laboratorio de bebidas, una sala showroom con mesa del chef, una fábrica de helados artesanales y un speakeasy de alta coctelería.
Esta evolución responde a una visión que integra gastronomía, investigación líquida y experiencias inmersivas dentro de una misma plataforma.
Con esta expansión, el concepto busca consolidarse como un referente de turismo gastronómico en Costa Rica, más allá de la cena tradicional.
“La expansión responde a la intención de evolucionar de un restaurante hacia una plataforma de experiencias gastronómicas”, explicó Rodrigo Valverde, gerente general.
Uno de los nuevos espacios es la Sala Cocina estilo showroom, donde se ubica la Mesa del Chef y se abre al público el proceso culinario.
En este formato, los comensales observan técnicas, procesos y narrativas detrás de cada plato, en contacto directo con el equipo creativo.
“La cocina deja de ser un espacio oculto para convertirse en parte de la experiencia”, señaló el equipo creativo del proyecto.
El Laboratorio de Bebidas es otro eje clave, enfocado en la investigación de fermentos, infusiones y coctelería de autor.
Este espacio integra bebidas alcohólicas y no alcohólicas dentro de los maridajes del restaurante, combinando ingredientes locales y técnicas contemporáneas.
El speakeasy NATU introduce una experiencia de coctelería con enfoque narrativo, donde cada bebida se vincula con la biodiversidad y cultura de Monteverde.
El concepto se inspira en bares ocultos, presentándose al público como una heladería tradicional que esconde un espacio de alta coctelería.
La fábrica de helados artesanales rescata sabores vinculados a la historia de Monteverde, reinterpretados con técnicas actuales e ingredientes locales.
Estos productos también funcionan como parte del concepto de acceso a NATU, integrando experiencia gastronómica y narrativa del espacio.
El proyecto incluye además una huerta experimental que cultiva ingredientes poco disponibles en el país, como cítricos tradicionales y plantas aromáticas.
Esta iniciativa fortalece la conexión entre territorio, producto e innovación, integrando insumos frescos en cocina y coctelería.
En un destino reconocido por su biodiversidad, la propuesta busca ampliar la experiencia turística a través de la gastronomía.
“Nuestra intención es que la gastronomía funcione como una extensión de esa experiencia”, afirmó Valverde.
El concepto apunta a atraer visitantes interesados en experiencias que combinan naturaleza, cultura y cocina en un mismo destino.
Con esta expansión, Monteverde avanza en su posicionamiento como un destino emergente dentro del mapa gastronómico regional.