Esta noche, Liga Deportiva Alajuelense, obligado, como mínimo, a meter un gol, para no quedar eliminado en la final de la Copa Centroamericana, de la que es bicampeón invicto, enfrenta en el estadio Cementos Progreso al Xelajú Mario Camposeco, club que representa a la hermosa ciudad de Quetzaltenango.
En una tragedia aérea sucedida en el año 1957, falleció el joven futbolista del equipo chapín, Mario Camposeco, y desde esa temporada, el Xelajú, conocido también como los “Súperchivos” lleva su nombre.
El rival del Alajuelense es el cuarto equipo con más títulos en el fútbol de Guatemala: suma siete coronas nacionales, tres títulos de Copa y una Copa de Campeones de Concacaf. Fundado en 1942, solo lo superan en títulos obtenidos los tradicionales Comunicaciones, Municipal y Aurora, el club de los militares guatemaltecos.
Varios acontecimientos en la rica historia del Xelajú, lo ligan con técnicos y futbolistas costarricenses.
En la temporada 1996 fue dirigido por el recordado Marvin Rodríguez, el entrenador con más títulos ganados en el fútbol nacional.
El querido y recordado Orlando De León, fue técnico de los “Súperchivos”, en la campaña 1981-82.
En el año 1962, Xelajú ganó su primer campeonato, derrotando en la final al Comunicaciones 3-2. El gol del triunfo lo anotó el costarricense Rodolfo Chávez Lizano, de larga trayectoria en el fútbol chapín, que lo fichó después de defender la camiseta del Saprissa.
En el cuarto título ganado por el equipo que hoy entrena Amarini Villatoro, en la temporada 2007, el tico Johnny Cubero metió tres goles en la final que le ganaron al Marquense.
Cinco años después, en la campaña 2012, se vistió de héroe el portero costarricense Fernando Patterson. Xelajú venció al Municipal por la ruta de los penales y Patterson detuvo tres remates y además anotó uno para los héroes de Quetzaltenango.
La última corona la ganó Xelajú el año anterior, doblegando en la final al Cobán Imperial, título que le permitió competir en esta Copa Centroamericana de la que es finalista y en la que lleva eventual ventaja, al empatar 1-1 el juego de ida la semana pasada en La Catedral.
Un empate 0-0 le da el título al Xelajú, lo que obliga a los pupilos de Óscar Ramírez a vencer el marco que defiende el charrúa Rubén Darío Silva, héroe del juego de ida, al rechazar dos remates de penal lanzados por Joel Campbell y Celso Borges.





































