Dólar podría “durar meses” en recuperar algo de valor
Temporada alta de turismo influye de manera negativa en comportamiento del dólar a la baja
El tipo de cambio del dólar podría mantenerse en un nivel bajo durante varios meses más, debido al exceso de divisas en la economía costarricense, el ingreso de turistas y el fuerte flujo de inversión extranjera que sigue llegando al país.
Así lo explicó Luis Alvarado, analista económico y bursátil de ACOBO Puesto de Bolsa a LA REPÚBLICA.
El experto señaló que la tendencia a la baja que muestra el dólar no parece cambiar en el corto plazo, pese a que eventualmente podría registrarse algún repunte.
Al cierre de la semana pasada, el precio del dólar rondaba los ¢453,94, lo que implica los valores más bajos desde el 2007.
“En general podemos decir que el tipo de cambio mantiene la tendencia que ha mostrado en los últimos meses, de hecho, en los últimos años en general. El exceso de dólares en la economía hace que el tipo de cambio muestre una clara tendencia a la baja, por lo que es complicado decir cuándo va a repuntar”, afirmó Alvarado.
El especialista indicó que actualmente existen diferentes variables que presionan el valor del dólar hacia abajo, entre ellas la etapa final de la temporada alta de turismo y el ingreso constante de inversión extranjera.
“Seguimos todavía con la parte final de la temporada alta de turismo y la inversión extranjera es fuerte”, añadió.
No obstante, el analista considera que conforme avance el año podrían darse ligeros aumentos en el precio de la moneda estadounidense, especialmente cuando disminuya el ingreso de dólares provenientes del turismo.
“Probablemente en los siguientes meses, ya cuando el tema del turismo disminuya, tendremos algún repunte en la divisa. Sin embargo, es complicado decir exactamente cuándo será este repunte”, explicó.
Según Alvarado, entre agosto y septiembre podría registrarse una recuperación parcial del tipo de cambio, aunque insistió en que existen factores estructurales que continúan favoreciendo un dólar barato en Costa Rica.
“Hay temas estructurales que se están presentando en la economía que hacen que el tipo de cambio tienda a bajar. Probablemente para los meses de agosto o septiembre ya tengamos algún repunte en el tipo de cambio, pero dependerá de diferentes factores”, comentó.
El experto también advirtió que el contexto internacional podría influir en el comportamiento de la divisa, especialmente por el conflicto en el Medio Oriente y su impacto sobre los precios del petróleo.
Sin embargo, advirtió que se trata de una situación muy volátil que es difícil de predecir.
“Si se mantuviera el precio del petróleo alto, pues esto ejercería presión sobre el tipo de cambio. Pero todas estas variables son inciertas en este momento”, señaló.
Aun así, la previsión es que el dólar continúe moviéndose en rangos relativamente bajos durante los próximos meses.
“Posiblemente algún repunte tendremos en los siguientes meses, pero dependerá mucho de todos esos factores para saber exactamente cuál va a ser el precio del tipo de cambio, haciendo la salvedad que nos parece que en general el tipo de cambio tendrá a estar en valores relativamente bajos, cercanos a los que estamos ahora para los siguientes meses”, concluyó.
Por otra parte, sin importar el llamado de varios sectores productivos para rebajar la Tasa de Política Monetaria (TPM), el Banco Central de Costa Rica mantiene la tasa en 3,25%.
La medida conservadora por parte del Central permitirá que Costa Rica siga siendo un imán para el ingreso de dólares a la economía y, con ello, el tipo de cambio se mantiene con cifras a la baja.
Y es que las altas tasas de interés que se cobran en el país, hace que los inversionistas traigan su dinero al país y con ello inundan el mercado de dólares.
La TPM es un índice de referencia que sirve a la banca pública y privada para establecer sus tasas de interés en los préstamos, por lo que, si la TPM es alta, los intereses a cobrar se mantendrán altos.
Por otra parte, con una TPM alta, Costa Rica seguirá lidiando con una inflación baja o negativa, ya que no se estimula el consumo en la economía.