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En enero se consumieron 30 mil barriles menos que en el mismo mes de 2009
Compra de combustibles para producir electricidad se desploma
• Menor dependencia de energía térmica favorece bolsillo de consumidores

Danny Canales
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El consumo de combustibles para la producción de energía eléctrica se desplomó en el inicio del año.
Solo en enero se requirieron 30 mil barriles menos de derivados para poner a funcionar las plantas térmicas.
El consumidor es el gran ganador con la reducción de energía producida a base de derivados del crudo, debido a que el componente combustible tiene un gran peso en las alzas eléctricas, sobre todo para el verano.
LA REPUBLICA quiso conocer la causa que llevó al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) a consumir menos carburantes en el arranque de 2010, pero al cierre de edición no había respondido.
Por lo general la producción de energía térmica se incrementa en la época seca, debido a que el caudal de los embalses de las plantas hidroeléctricas baja su nivel.
Sin embargo, todo hace pensar que hasta ahora el almacenamiento de agua no se ha visto tan afectado, a pesar de las altas temperaturas registradas en las últimas semanas.
Otro factor que podría incidir en el ahorro en la factura petrolera por parte del ICE es la caída de la demanda eléctrica que se ha venido registrando como consecuencia de la crisis económica internacional.
Esos factores podrían ser la causa de que en enero se consumieran 23,6 mil barriles de diésel menos que en enero del año anterior. Además se quemaron 7,2 mil barriles menos de búnker.
Los datos anteriores trascienden en el informe de ventas de la Refinadora Costarricense de Petróleo el mes pasado.
Cuanto menor sea el consumo de derivados del crudo para producir electricidad, tanto menor es el costo de operación del ICE.
Esa fórmula beneficia el bolsillo de los más de 600 mil abonados de la institución a nivel nacional.
Cabe destacar que cada año se le reconoce al ICE una tarifa adicional para compensar el gasto en la compra de carburantes para producir energía.
En caso de que el consumo de combustibles se mantenga por debajo a lo proyectado, podría repercutir en una caída en las tarifas eléctricas.
Ese caso se presentó en setiembre del año anterior cuando entró a regir una rebaja del 7% en el recibo eléctrico, como resultado del menor consumo de energía térmica durante el primer semestre.
Además no se descarta que la caída en las compras de combustibles que muestra el ICE en el inicio de año, se consideren en la propuesta de ajuste del 24% que solicitó el Instituto y que se discute en audiencia pública la próxima semana.
Uno de los componentes que según el ICE llevan a que amerite un alza en la electricidad, son las pérdidas que arrastra de periodos anteriores, en parte por la alta factura petrolera, reconocieron en la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos.
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